Puertos: el gobierno acordó con los prácticos, suspendió el decreto y se reanudó la navegación

Tras tres días de tensión que afectaron la operatoria en los principales puertos del país, el Gobierno nacional alcanzó un entendimiento con los prácticos. El acuerdo incluye una rebaja del 20% en las tarifas, la suspensión temporal del decreto que originó el conflicto y la creación de una mesa de diálogo.

El conflicto que durante los últimos días complicó la operatoria en los principales puertos argentinos comenzó a encontrar una salida. El Gobierno nacional y los representantes del sector de practicaje alcanzaron un acuerdo que permitió reanudar las tareas de asistencia a la navegación y avanzar hacia la normalización del tránsito de buques en las vías navegables del país.

El entendimiento pone fin a tres jornadas de incertidumbre que habían generado demoras en el ingreso y la salida de embarcaciones, con fuerte impacto sobre las exportaciones agroindustriales, el abastecimiento de combustibles y la logística del comercio exterior.

Entre los principales puntos acordados figura la suspensión temporal del decreto que modificaba el régimen del practicaje y pilotaje, norma que había desencadenado el conflicto tras su publicación. Además, las partes resolvieron conformar una mesa técnica de trabajo para elaborar una nueva regulación que contemple tanto la necesidad de modernizar la actividad como los estándares de seguridad de la navegación.

Otro de los aspectos centrales del acuerdo es la reducción del 20% en las tarifas del servicio de practicaje, uno de los objetivos que perseguía el Gobierno dentro de su estrategia para disminuir los costos logísticos que enfrentan las exportaciones argentinas. A cambio, los prácticos retomaron de inmediato las tareas de asistencia a los buques, permitiendo que la actividad portuaria comience a recuperar su ritmo habitual.

Desde el sector, el presidente de la Cámara de Practicaje y Pilotaje de la República Argentina, John Ryan, celebró el acuerdo y destacó que, por primera vez, se abrió una instancia de diálogo directo con las autoridades nacionales. El dirigente sostuvo que la futura normativa deberá compatibilizar las mejoras regulatorias con un principio que consideró irrenunciable: preservar la seguridad de la navegación.

Por parte del Ejecutivo, la negociación fue presentada como un paso que permite destrabar la actividad sin abandonar el objetivo de revisar un sistema que, según sostiene el Gobierno, necesita mayor competencia y menores costos para ganar eficiencia. La mesa técnica estará integrada por representantes del Ministerio de Seguridad, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación y las entidades que agrupan a los prácticos, con el objetivo de consensuar una nueva reglamentación para la actividad.

La reactivación del servicio representa un alivio para la cadena logística y exportadora, especialmente en plena campaña de embarques de granos y derivados, luego de que la paralización dejara a decenas de buques a la espera de ingresar o abandonar los puertos argentinos. Mientras avancen las negociaciones, el decreto que originó el conflicto permanecerá suspendido y la actividad continuará bajo el esquema vigente hasta alcanzar un consenso definitivo.

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