La próxima privatización del Belgrano Cargas comenzó a despertar el interés de los principales actores de la agroindustria argentina. Un grupo integrado por cinco de las mayores empresas exportadoras del país conformó una alianza para participar en la futura licitación del sistema ferroviario, considerado una pieza estratégica para el traslado de granos desde el norte argentino hacia los puertos del Gran Rosario.
El denominado Consorcio Pro Belgrano reúne a Cargill, Bunge, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Aceitera General Deheza (AGD) y Louis Dreyfus Company (LDC). La intención del grupo es convertirse en operador de una red ferroviaria clave para la salida de la producción agrícola, en un contexto en el que el Gobierno nacional avanza con el proceso de concesión del sistema de cargas.
La estrategia de las empresas va más allá de la operación ferroviaria. El objetivo es consolidar un esquema logístico integrado que conecte zonas productivas, plantas de acopio, terminales industriales y puertos exportadores mediante una mayor utilización del tren, reduciendo la dependencia del transporte por camión y mejorando la eficiencia de toda la cadena.
El Belgrano Cargas desempeña un papel central en ese esquema. Su red atraviesa provincias como Salta, Jujuy, Tucumán, Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe, permitiendo transportar granos, subproductos y otras cargas hasta el complejo portuario del Gran Rosario, desde donde se embarca la mayor parte de las exportaciones agroindustriales del país.
El proceso de privatización impulsado por el Gobierno contempla un modelo de acceso abierto, mediante el cual distintos operadores podrán utilizar la infraestructura ferroviaria pagando un canon por su uso. Las vías continuarán siendo propiedad del Estado, mientras que los concesionarios deberán asumir compromisos de inversión, mantenimiento y mejora de la operación.
Para el sector privado, la modernización del Belgrano Cargas representa una oportunidad para disminuir costos logísticos, incrementar la capacidad de transporte y mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas, especialmente en regiones alejadas de los puertos donde el flete constituye una parte significativa del costo final de los productos.
La conformación del consorcio también refleja una tendencia hacia una mayor integración de la cadena agroexportadora. Las empresas no solo buscan fortalecer su capacidad comercial e industrial, sino también ganar protagonismo en la logística, un eslabón considerado determinante para mejorar la eficiencia y reducir tiempos de traslado en un mercado cada vez más competitivo.
Mientras el Ejecutivo ultima los pliegos de la licitación, el interés de grandes operadores nacionales e internacionales confirma que el futuro del Belgrano Cargas será una de las disputas más importantes dentro del proceso de reorganización del sistema ferroviario argentino.






















