La situación concursal de Algodonera Avellaneda sumó un nuevo capítulo judicial que le otorga aire, pero también aumenta la presión sobre sus accionistas. El juez civil y comercial de Reconquista, Fabián Lorenzini, resolvió conceder una nueva prórroga al período de exclusividad, una instancia clave dentro del proceso.
Con esta decisión, los dueños de la compañía tendrán plazo hasta el 15 de mayo para conseguir las mayorías necesarias entre los acreedores, condición indispensable para poder someter su propuesta de pago a la homologación judicial.
El período de exclusividad es una etapa determinante en cualquier concurso preventivo: durante ese lapso, la empresa tiene la posibilidad de negociar en forma exclusiva con sus acreedores un acuerdo que le permita reestructurar sus pasivos y evitar la quiebra. Sin embargo, cada prórroga también refleja las dificultades para alcanzar consensos.
En el caso de Algodonera Avellaneda, la extensión del plazo deja en evidencia que las negociaciones aún no lograron los apoyos suficientes, en un contexto donde los acreedores analizan con cautela las condiciones ofrecidas y la viabilidad futura del negocio.
El reloj, no obstante, sigue corriendo. Si la empresa no logra reunir las mayorías requeridas antes de la nueva fecha límite, el proceso podría derivar en un escenario más complejo, con riesgo de quiebra o la apertura de instancias alternativas como el cramdown.
Por ahora, la resolución judicial abre una ventana adicional para intentar destrabar el acuerdo. Pero también marca que la definición del futuro de Algodonera Avellaneda entra en una etapa decisiva, donde el margen de maniobra comienza a reducirse.



























