La matriz exportadora argentina podría alcanzar un punto de inflexión en 2026. Por primera vez, el aporte conjunto del agro, la minería y la energía permitiría generar un ingreso récord de divisas, con una liquidación estimada en US$57.168 millones, superando el máximo histórico de US$56.722 millones registrado en 2022. La proyección también representa un fuerte salto respecto de los US$50.381 millones liquidados durante 2025.
El dato surge del último Informativo Semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que por primera vez consolida en un mismo análisis el desempeño de los tres grandes complejos exportadores de la Argentina. El informe destaca que la principal novedad no es únicamente el volumen esperado de dólares, sino el cambio estructural que comienza a observarse en la oferta de divisas del país.
Un cambio en el mapa de los dólares
Históricamente, el ingreso de divisas estuvo concentrado en el primer semestre, impulsado por la comercialización de la cosecha gruesa. Sin embargo, el crecimiento sostenido de la producción energética y minera empieza a modificar ese patrón.
La BCR estima que durante 2026 el segundo semestre aportará cerca de US$29.800 millones, por encima de los US$27.400 millones previstos para la primera mitad del año. De concretarse, sería la primera vez que la segunda parte del calendario supere a la primera en generación de divisas, rompiendo una estacionalidad que durante décadas caracterizó al mercado cambiario argentino.
La explicación radica en que tanto la minería como la energía poseen flujos exportadores más estables y menos dependientes del calendario agrícola, lo que permite sostener el ingreso de dólares durante todo el año.
El agro seguirá siendo el principal generador
A pesar del crecimiento de los otros sectores, la agroindustria continuará liderando el ingreso de divisas.
Para 2026 se proyecta una liquidación cercana a US$34.900 millones, aunque la cifra representa un ajuste de aproximadamente US$1.200 millones respecto de las previsiones realizadas en mayo, debido a una baja en los precios internacionales de exportación.
El informe también explica que durante el primer semestre el ingreso de dólares del sector se ubicó por debajo del registrado un año antes, como consecuencia de los cambios temporales en los derechos de exportación implementados durante 2025, que alteraron el ritmo habitual de comercialización. Según la entidad, ese efecto comenzó a normalizarse en los últimos meses.
Minería: un salto que gana protagonismo
El sector minero aparece como uno de los motores de mayor crecimiento.
Tras exportar US$6.075 millones en 2025, la actividad podría superar los US$9.000 millones durante este año, impulsada principalmente por la mejora de los precios internacionales del oro y la plata, junto con la expansión del complejo del litio.
De cumplirse esas proyecciones, la minería pasaría de representar alrededor del 7% a más del 10% de las exportaciones argentinas, consolidándose como una fuente cada vez más relevante de divisas.
En el primer cuatrimestre de 2026, el sector ya registró ingresos netos por comercio exterior cercanos a US$2.930 millones, un crecimiento del 88% interanual, favorecido por un bajo nivel de importaciones y una elevada capacidad de generación de dólares.
Energía: el efecto Vaca Muerta
El otro gran protagonista del cambio estructural es el sector energético.
La Bolsa de Comercio de Rosario proyecta para este año un crecimiento del 16% en la producción de petróleo, que llevaría a la Argentina a alcanzar el mayor nivel de extracción de su historia, impulsado principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta. Actualmente, la producción no convencional ya representa cerca del 70% del petróleo que se extrae en el país.
Ese crecimiento se refleja directamente en el frente externo. Durante el primer semestre, la balanza energética registró el mayor superávit de la historia para ese período, superior a US$6.980 millones, mientras que las exportaciones de combustibles crecieron más del 50% interanual.
Para todo 2026, las exportaciones energéticas podrían superar los US$14.400 millones, con una balanza comercial positiva superior a US$12.000 millones. La puesta en marcha del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), prevista para fines de este año, permitirá ampliar significativamente la capacidad exportadora y sostener un flujo creciente de divisas durante el segundo semestre.
Un nuevo equilibrio para la economía
Más allá del récord proyectado, el informe de la BCR pone el foco en una transformación de fondo: la economía argentina comienza a depender menos exclusivamente del ciclo agrícola para generar dólares.
La consolidación de la minería y la energía como grandes exportadores no solo diversifica la matriz productiva, sino que también aporta mayor estabilidad al mercado cambiario, reduciendo la tradicional estacionalidad del ingreso de divisas y fortaleciendo una de las principales variables macroeconómicas para el crecimiento de la economía argentina.























