En septiembre comienza la construcción del nuevo Centro de Alto Rendimiento de rugby en Rosario

El complejo se levantará en el Hipódromo Independencia y su primera etapa contempla gimnasio, un playón y nuevos espacios para entrenamiento y canchas, con un plazo de ejecución de seis meses. Una segunda etapa prevé recuperar las antiguas boleterías patrimoniales para sumar salas, consultorios y oficinas

Rosario comienza a dar forma a un proyecto que busca posicionar a la ciudad como uno de los principales centros de desarrollo del rugby de alto rendimiento en el interior del país. En el Hipódromo Independencia se construirá el nuevo Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Rugby, una infraestructura impulsada por la Unión Argentina de Rugby (UAR), la Unión de Rugby de Rosario (URR) y la Municipalidad de Rosario.

El proyecto integral y la conducción técnica de la obra están a cargo de F&F Arquitectura y Construcción SRL. El desarrollo contempla dos etapas y ocupará distintos sectores del Hipódromo destinados a la preparación física, el entrenamiento y la formación de jugadores, entrenadores y seleccionados.

La primera fase ya se encuentra en proceso de licitación y, de acuerdo con el cronograma previsto, la obra podría comenzar en septiembre. “El encargo es de la Unión Argentina de Rugby a través de la Unión Rosarina de Rugby. Ellos llegan a un convenio con la Municipalidad de concesión del Hipódromo en el cual le asignan tres sectores básicamente”, explicó Pablo Furlan, socio gerente de F&F Arquitectura y Construcción SRL.

La primera etapa: gimnasio, kinesiología y canchas

La primera etapa concentra buena parte de la infraestructura deportiva. Según detalló Furlan, contempla un gimnasio de 613 m², equipado para el entrenamiento de seleccionados en desarrollo y academias, además de espacios destinados a kinesiología y rehabilitación, junto con un pequeño vestuario.

El gimnasio estará acompañado por un playón anexo de 1.000 m² y se ubicará fuera del óvalo, junto a las tribunas que miran hacia la pista.

“Va a ir un gimnasio con un playón, un gimnasio obviamente totalmente equipado para que entrenen los seleccionados en desarrollo, las academias”, señaló Furlan. El espacio será además la sede de entrenamiento de la Academia Litoral, que reunirá principalmente a jugadores de Santa Fe, Entre Ríos y Rosario.

Dentro del óvalo, en tanto, se concentrarán las instalaciones vinculadas directamente con las canchas. El proyecto prevé 12.000 m² destinados a campos de juego, además de un depósito de 30 m² y caminos de acceso peatonal.

El esquema no implica eliminar la cancha sintética existente. Por el contrario, la cancha que actualmente utiliza Capibaras se mantiene, ya que fue homologada nuevamente este año y cumple con las condiciones requeridas por la UAR.

“Es sintético y justamente se arregló este año para que Capibara pueda jugar ahí. Se volvió a homologar porque cada X años se homologa esa cancha. Este año se logró de nuevo la homologación, así que Capibara puede jugar ahí tranquilamente. Y los otros equipos también”, explicó el arquitecto.

El proyecto contempla, en total, dos canchas completas y un sector adicional de entrenamiento. La cancha sintética existente convivirá con una nueva cancha oficial de césped natural y con otro espacio pensado para los entrenamientos de mayor desgaste, evitando que el uso intensivo deteriore la superficie de juego principal.

“Quedan dos canchas y media. La de sintético, una entera de césped natural, oficial, y otro sector más para entrenamiento, más para que los jugadores se entrenen, que es la parte que más se rompe”, precisó Furlan.

Septiembre, mes de inicio

El proyecto ya ingresó en la etapa administrativa previa al inicio de los trabajos. Los pliegos fueron entregados a distintas empresas y la apertura de sobres está prevista dentro de aproximadamente 15 días, según explicó Furlan.

A partir de esa instancia se contempla un nuevo plazo de alrededor de 30 días para avanzar con la adjudicación y el comienzo de la ejecución.

El plazo previsto para la primera etapa es de seis meses, aunque las tareas vinculadas a las canchas tendrán un cronograma más acelerado por cuestiones climáticas y de siembra del césped.

“Seguramente la parte de las canchas sea más veloz, porque además por una cuestión de clima y época de siembra y etc., hay que hacerlo un poquito antes. Esa parte va a ser más veloz. Pero el gimnasio es de seis meses”, explicó.

De cumplirse el cronograma, la primera etapa estaría terminada entre febrero y marzo de 2027.

La segunda etapa recuperará un sector patrimonial

El proyecto no termina con el gimnasio y las canchas. La segunda etapa contempla la recuperación y rehabilitación de las antiguas boleterías del Hipódromo, un conjunto que tiene protección patrimonial y que será adaptado para incorporar servicios complementarios al funcionamiento del Centro de Alto Rendimiento.

El sector, ubicado frente al futuro gimnasio y con salida hacia la calle, tendrá una superficie proyectada de 700 m².

“Es un sector que da a la calle, está enfrente del gimnasio y está protegido por patrimonio. Entonces se hizo un proyecto especial de rehabilitación y en ese lugar funcionaría el SUM, sala de reuniones, sala de entrenadores, posiblemente alguna oficina de la Unión Rosarina de Rugby, sala de médicos, toda la parte de soporte de la academia”, detalló Furlan.

La intervención permitirá así sumar consultorios, oficinas para el cuerpo técnico, salas de reuniones y espacios de apoyo para el funcionamiento cotidiano de la academia y de los seleccionados.

Rugby de alto rendimiento y una nueva función para el Hipódromo

La iniciativa apunta a que Rosario cuente con una infraestructura permanente para el desarrollo del rugby de alto nivel y pueda convertirse en sede de concentración y entrenamiento de seleccionados nacionales, además de fortalecer el trabajo de las academias regionales.

El desarrollo del Centro de Alto Rendimiento se integrará a la infraestructura deportiva existente en el Hipódromo Independencia, donde ya conviven distintos usos y disciplinas. El nuevo centro sumará un espacio específico para el rugby de alto rendimiento, con infraestructura para entrenamiento, preparación física, rehabilitación y formación.

Con una primera etapa que concentra 613 m² de gimnasio y kinesiología, 1.000 m² de playón y 12.000 m² de campos de juego, y una segunda fase que agregará otros 700 m² de espacios de apoyo, el proyecto busca transformar un sector del Hipódromo en un nodo de referencia para el rugby regional y nacional.

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