Ideología industrial

Por Alejandro Menardi

Juan Carlos Basso, es actual vicepresidente de Basso S.A, una empresa con gran posicionamiento internacional, ubicada en la ciudad de Rafaela. Junto a su hermano José Luis, llevan adelante una compañía con un mercado que alcanza los cinco continentes. Además, Juan Carlos Basso, es un acérrimo defensor del desarrollo industrial y siempre estuvo involucrado en distintas entidades vinculadas al desarrollo empresarial de la región, en diálogo con ON24 contó sobre su actividad profesional, distintos temas vinculados a la industria y al desarrollo del país.

¿A nivel general, el 2013 fue un buen año para la industria?

Hubo algunos a los que les fue bien, otros a los que les fue mal y algunos que estuvieron neutrales. En los momentos de incertidumbre siempre a alguno le va bien, en los momentos de bonanza están los que les van mal. Digo esto porque la industria tiene que ver con el agregado de valor y que te encontrés con alguien dispuesto a pagar por lo que haces, por eso existen diferentes tipos de industrias.

Pero hay diferentes políticas que ayudan a que a determinada industria le vaya de cierta manera.

Definitivamente. Algunas políticas benefician a algunos y perjudican a otros.
Lo que tiene que quedar claro, es que el Estado de alguna manera tiene que intervenir en los mercados, lo puede hacer ideológicamente, ya sea promoviendo el libre mercado, el nacionalismo a ultranza o cualquiera de los caminos intermedios.
Nosotros, desde esta compañía, nos definimos “ideológicamente industriales”, creemos que la industria es una ideología, estamos absolutamente convencidos que si generaríamos dos o tres por día, podríamos lograr 
país mejor, desde ahí creemos que se puede transformar la sociedad.
Evidentemente hay gobiernos que estimulan la industria, mientras que otros la matan,  en ese camino siempre el escenario esta dado en función del marco.

¿Y como ves las cosas en el escenario actual?

Más allá de las cosas que hayan podido lograrse o no, la conducción del actual modelo político argentino debe haber sido las veces que más he visto la palabra “industria”, en los discursos.
Cuando uno habla de la industria y del estado interventor, nosotros no pedimos subsidios, no creemos que sean buenos, si pedimos una protección.

Y un pais industrializado ¿se hace o se nace?

Si yo estaría en la oportunidad de dios,  lo podría hacer nacer, el problema es nacer en un contexto en que están todas las sillas ocupadas.  
El contexto hoy se hace, no hay ninguna posibilidad de que algo pueda nacer  porque no falta casi nada por producir. Sobre cada producto que yo decida fabricar, tengo que estar convencido de que a alguien se lo voy a tener que sacar, a no ser que pueda generar la demanda, pero a eso no lo va a hacer un pais que quiere nacer.
Vos ves que los grandes consumidores de soja ya se fabrican su propia soja, entonces pregunto ¿cómo me hago productor de cosas con alto valor agregado, sin pedir permiso?, sino tengo la creatividad, no tengo la tecnología, tengo que generar un ambiente propicio.
En el tema industrial, lo normal es que  nosotros compramos las máquinas para hacer los productos que me van a comprar dentro de un par de años, pensemos en industria ¿puede nacer o hay que hacerla?

Siempre se habla de Rafaela, se la expresa desde la región, ¿Qué diferencia a esta región, con otros puntos del pais?

La particularidad es que primero, no somos tan áridos para ser ganaderos, ni tan fértiles para ser agrícolas, por eso tenemos los lácteos, además no hay una atracción que nos distraiga, que no sea el trabajo, no tenemos ni Rio, ni Montaña, ni Lago, ni nada.
También estuvimos tan lejos de las decisiones, que pudimos trabajar en un estado de silencio donde no nos beneficiaron, ni nos afectaron de manera muy fuerte las cosas que pasaron en la argentina. En estas comunidades del interior del interior, como Rafaela, Venado Tuerto, hemos estado en un nivel de tranquilidad económico social, distinto a lo que han pasado en las grandes urbes Argentinas en los últimos 40 años.

¿A qué te referís con que no influyen las cosas que pasaron en la Argentina?

 Que hay un punto, en que al estar en una ciudad chiquita, del interior del interior, no tuvimos el peso de la política, no tuvimos el peso de los conflictos sociales (todavía), entonces todo llego más tarde. Es cierto que también llego más tarde el progreso pero como hablamos de un modelo distinto llego más tarde lo malo.
Además en nuestro terreno, no tenemos posibilidad de planificar a diez años porque nuestros campos no aguantan para hacer cultivos y no podemos desperdiciar los campos, porque por ahí tenemos cinco años en que podemos hacer cultivos.

Estamos hablando de industria y ahora me nombras al campo, a veces se plantea esta dicotomía entre el campo y la industria,  ¿para vos existe?

No, de ninguna manera. Yo sostengo que la cadena de valor, es la única que debería funcionar, yo estoy afuera, el sector mío está todo afuera, no tenemos ni materia prima ni clientes en el país.
Hay industrias que si pueden vivir solas, el campo no puede vivir sin su entorno. Lo mejor sería fabricar bombones de soja, esto sería una verdadera industria nacional, o fomentar las industrias lácteas o de maquinaria agrícola, con todo los que hacen parte de una cadena primaria que nos permita desarrollar productos de la tierra, con valor agregado.
La industria es eficiente cuando logra eso, y el proyecto de nación debería ser ese, en que la tierra nos dé a todos el fruto de la vida. Al que la produce, al que la elabora, y al que la comercializa, ahí volvemos al concepto de la Pachamama.

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