Según el último informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el dinero con disponibilidad inmediata de las cuentas empresariales aumentó en un 2,7% real y sin estacionalidad durante julio, mientras que las colocaciones a plazo fijo fueron reducidas en más de un 0,4%.
“Las empresas necesitan administrar su liquidez con mucha precisión. Muchas veces, el dinero que permanece en una cuenta no es un excedente, sino fondos con destino definido que están a la espera de la fecha de pago. A esto se suma que los ingresos y egresos pueden variar de un día a otro, por lo que necesitan contar con una herramienta que les permita obtener rendimiento sobre esos saldos sin perder la disponibilidad”, explica Bruno Antonello, Gerente de Banca Empresas y Sucursales de Reba.
En este contexto, las cuentas con remuneración diaria, presentadas por entidades como Reba, aparecen como una alternativa para diversificar la administración de los fondos de una organización mientras se combinan ambas necesidades.
Así, además de destinar una parte de la liquidez a distintos instrumentos de inversión, las compañías pueden mantener otra parte en una cuenta remunerada y generar intereses diariamente sobre ese saldo, sin inmovilizar el dinero, a diferencia de un plazo fijo, por ejemplo, y conservando la disponibilidad necesaria para la operación.
También hay una distinción en la frecuencia. Mientras que tradicionalmente los rendimientos de determinadas alternativas de ahorro se calculan y acreditan con una periodicidad mayor, generalmente 30 días, la remuneración diaria permite capturar la ganancia generad por los saldos de cada jornada.
Para las compañías, esto resulta especialmente relevante en una administración de caja en la que los ingresos y egresos se producen de manera permanente y los saldos pueden variar significativamente de un día a otro.
“Hoy la gestión de la caja no pasa solamente por decidir cuánto dinero necesita una empresa, sino también por cómo administra cada peso durante el tiempo que permanece disponible. La posibilidad de generar rendimiento diariamente permite que la liquidez operativa tenga un rol más activo dentro de la planificación financiera”, agrega Antonello.
La lógica está cambiando: tener liquidez ya no significa resignar rendimiento. Para las empresas, cada día que el dinero permanece disponible también puede ser una oportunidad para que esa plata genere valor, sin dejar de estar disponible cuando la operación lo necesita.
























