El Índice de Burocracia 2026 compara 27 países de América Latina, el Caribe y Europa: la Argentina está entre los siete donde más tiempo lleva abrir una empresa. Una vez en marcha, en cambio, una pyme dedica a trámites unas tres horas de cada día hábil, un tercio menos que el promedio, y la carga bajó respecto de 2024.
Una pequeña empresa argentina necesita casi 100 días, entre gestiones y esperas de aprobación, para completar los trámites que le permiten empezar a operar formalmente. Así lo revela el Índice de Burocracia 2026, elaborado por el Adam Smith Center for Economic Freedom de la Florida International University (FIU) junto a centros de estudio de 27 países. El capítulo argentino estuvo a cargo de Fundación Libertad.
En la comparación, el país queda en el puesto 21 de 27. El promedio es de 68 días, y en Francia, Italia o Brasil alcanza con dos semanas o menos. Solo seis países exigen más tiempo que la Argentina.
El cuello de botella: los permisos de cada actividad
Lo que más tiempo consume son los permisos propios de cada rubro: unos 36 días, más de un tercio del total. En la industria y la construcción la cuenta sube a unos 140 días, contra menos de 90 en el agro, el comercio y los servicios.
“El problema no es completar formularios, sino la acumulación de revisiones, observaciones y esperas entre un paso y otro”, resumió un profesional consultado para el estudio.
Funcionar y cerrar: por debajo del promedio
Una vez abierta, la pyme argentina dedica 98 días de trabajo por año a trámites: unas tres horas de cada día hábil. Aun así, el país queda en el puesto 14 de 27, un tercio por debajo del promedio (147 días), y mejora frente a los 108 días de 2024. El tiempo se reparte casi en partes iguales entre lo laboral (sueldos, cargas sociales, altas y bajas) y lo impositivo.
Por primera vez, el Índice mide también el cierre: en la Argentina, disolver, liquidar y dar de baja una pyme lleva unos 160 días de trabajo, un tercio del promedio (457 días). Con las tres etapas combinadas, el país integra el grupo de 15 naciones con mejores resultados generales.

La desregulación tiene que llegar a provincias y municipios
El Gobierno nacional impulsa una fuerte agenda de desregulación y simplificación en distintos frentes. Pero una parte importante de los trámites que enfrenta una pyme no depende de la Nación, sino de provincias y municipios, que mantienen sus propios permisos, habilitaciones, controles y plazos. Por eso los cambios todavía se sienten poco en el día a día de las empresas: para que la simplificación llegue de verdad, provincias y municipios tienen que sumarse a esa agenda.

Sobre el Índice. El Índice de Burocracia, en su sexta edición, mide el tiempo que una pequeña empresa representativa dedica a trámites para abrir, funcionar y cerrar en 27 países: 20 de América Latina y el Caribe y 7 de Europa. La apertura se mide en días corridos, porque incluye esperas de aprobación; el funcionamiento y el cierre, en jornadas de trabajo de ocho horas. El capítulo argentino fue elaborado por Fundación Libertad. Informe completo: freedom.fiu.edu/index-of-bureaucracy


























