Por: Darío H. Schueri – Desde Santa Fe 31/05/2026
Con un estratégicamente “humilde” acto en Rosario junto a las “bases sintientes del ajuste nacional”, Maximiliano Pullaro levó anclas rumbo al objetivo que se propusiera desde que ganara las elecciones el 10 de setiembre del 2023 “por afano”: ir por la reelección, para después en el 2031 pelear la Presidencia de la República.
La hoja de ruta
Para semejante cometido el primer paso consistía en lograr la hazaña de reformar la Constitución santafesina. Pero antes debía demostrarle al millón treinta y un mil santafesinos que le prestaron sus votos hasta el 2027, que no se habían equivocado, y que “el poder no se detenta, se ejerce”, al decir de los manuales de la política, para lo cual puso manos a la obra apenas se quitó los ornamentos del cargo.
(Spoiler: todo lo que vamos a enumerar a continuación le insumió un costo político tremendo al gobernador en las elecciones a Convencionales Reformadores)
Pullaro envió a la legislatura, que controlaría holgadamente, un paquetazo de leyes (que no se escribieron en una semana) a la vez que firmó el primer e icónico decreto: ponerle fin a la nefasta repitencia en las escuelas secundarias.
El parlamento fue puesto a prueba sancionando prontamente (sesionando inclusive en enero) la declaración de emergencia en seguridad pública, reforma de la Ley Orgánica del Servicio Penitenciario, regulación de los gastos reservados para investigaciones complejas y aprobación de la desfederalización parcial de la competencia penal en materia de drogas (narcomenudeo). Seguidas por la Ley de ejecución de la pena privativa de la libertad, Reforma Previsional, Agencia de Medidas No Privativas de Libertad y Reforma al Código Procesal Penal (CPP), que hoy está siendo nuevamente sometido a un ardiente debate parlamentario.
En el medio siguió firmando decretos antipáticos para con los empleados de la administración central, docentes, EPE y ASSA.
¿Correr a LLA por derecha?
Desde el análisis político electoral, para la oposición (progresista) este nuevo paquete enviado por Pullaro al parlamento presupone una ostensible “derechización” del gobierno para contrarrestar el discurso libertario. Desde el oficialismo Lionella Cattalini, vocera en temas judiciales del bloque de diputados del PS, adelantó que el filoso nuevo envío a la legislatura de 11 reformas, con las cuales se le otorgarían más facultades a la policía y a los fiscales, acortar trámites burocráticos y profundizar la baja histórica de homicidios, terminará siendo sancionado “con consensos”, “respetando la Constitución”, pero sancionado al fin.
La dureza en tiempos electorales con LLA enfrente no es materia de negociación.
Es verdad también que nada es gratis en la vida (ni en la política); algún costo habrá que pagar para arribar a semejantes “consensos” internos con el quisquilloso bloque mayoritario dentro del oficialismo en la Cámara de Diputados.
Un muro a los libertarios
A todo esto, un centenar y medio de radicales de todo el país, entre ellos encumbrados santafesinos, se reunieron en CABA para instar al Partido (ante el temor de ser subsumidos definitivamente por los libertarios) a ser protagonista en las elecciones del año que viene, de ser posible con candidato a Presidente propio.
Casi en simultáneo Mauricio Macri, que enarbola posturas ambivalentes en su relación con Milei, dará su “Próximo Paso” en esta capital el viernes, donde será saludado por Pullaro, abonando innecesarias imaginaciones políticas, toda vez que en Santa Fe el PRO forma parte inalterable de una heterogénea coalición de gobierno junto a radicales y socialistas, y que acaban de dar por descartada cualquier intromisión libertaria.
La consigna pareciera ser: la única alianza es con los santafesinos
“Defendiendo Santa Fe, siempre”, con esa certeza Pullaro participó en Rosario (llamada a ser ciudad núcleo electoral del 2027) del encuentro productivo regional “Fabricar Futuro”, organizado junto a la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) con la participación de la crítica (del gobierno nacional) UIA, a los fines de “debatir el futuro de la industria y plantear las necesidades actuales de las empresas”.
El líder santafesino de Unidos considera que habrá que ganarse la reelección con el sudor de la frente, y no piensa regalarle nada a nadie. A través de la vocería oficial pretende “afonizar” (neologismo inventado, y que la IA observa como “muy bien formado”) el futuro discurso de gestión exitosa a Omar Perotti (único peronista con chances de algo para el 2027) con ácidas críticas a la gestión del rafaelino en cada conferencia de prensa; mientras simultáneamente no deja de lacerar al gobierno nacional (utilizando ahora como figura de escarnio a Manuel Adorni).
Maximiliano Pullaro irá por la reelección en las elecciones generales en junio del año que viene. Las elecciones a Presidente de la Nación serán en octubre. ¿Sería necesario que el gobernador santafesino se desgaste en una cruzada nacional que tendría lugar cuatro meses más tarde?.
O, como se advierte, pretende llegar a la elección por el segundo mandato desde una perspectiva centrípetamente santafesina.
Hoy las encuestas le estarían dando la razón.






























