La falta de agua presiona la campaña triguera

La estrategia es sembrar más rápido y ganarle terreno a la falta de agua.

“Hay que aprovechar al máximo la humedad disponible en el suelo. Por eso adelantamos la siembra de los ciclos largos e intermedios”, explican en el área los ingenieros del centro y sur santafesino. Los hechos lo comprueban. A la fecha, es el mayor progreso de siembra de los últimos 5 años.

El reciente informe del GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario indica que en las ultimas 4 campañas los excesos hídricos dificultaban el avance de las labores y amenazaban con limitar los planes. Ahora, la carrera contrarreloj es contra la desecación en el centro y sur de Santa Fe. En Buenos Aires, en el norte, las condiciones de siembra son menos limitantes.

La zona cordobesa requiere entre 40 y 80 mm para su trigo

El agua no llega y hace tambalear los planes de siembra en los departamentos cordobeses del área núcleo. A pesar de los frentes fríos que irrumpen semanalmente, las temperaturas luego suben por encima de los 24°C—Colonia Almada midió 26,7ºC esta semana—. La desecación sigue afectando a los primeros centímetros. La falta de agua detuvo las siembras.  “Ojo, hay lotes muy secos que no se van a poder sembrar así”, advierten los ingenieros, por lo puede haber una baja considerable en superficie de trigo. La ventana de siembra es amplia; queda tiempo para el regreso de tormentas oportunas. Dicen los técnicos: “las lluvias tendrán la última palabra”.

Contra el clima y los precios, las gramíneas en firme

El trigo tiene su frente de batalla con la falta de agua y se está haciendo todo lo posible por no perder oportunidad de siembra en ningún lote. En maíz, a pesar de los precios, los sondeos señalan intenciones firmes de presencia en las rotaciones. Prematuramente se estima que el maíz mantendría un área similar a la del año pasado, cuando se registró un récord en área núcleo, o puede decaer ligeramente. Por el momento, es la soja de primera la que tiene más probabilidades de ver disminuir su superficie en la región núcleo.

Lo bueno y lo malo del maíz 2020/21

Los rindes y el buen comportamiento que tuvo el año pasado, y el menor costo de semilla y fertilización alientan al cultivo. “Aunque en un principio la inversión en maíz es mayor que en soja, a la larga tienden a igualarse debido a la demanda de herbicidas de la oleaginosa. El principal factor para decidir por el cereal es su mayor rentabilidad respecto de la soja de primera. Pero tiene que haber alguna recuperación en precio…”, puntualizan los técnicos. Entre los aspectos negativos, se sigue coincidiendo en la incertidumbre en clima, los precios internacionales y la mayor presión fiscal. Los productores pequeños y los que trabajan campos en alquiler son los que siguen más reticentes frente al cereal.

Comentarios