Una necesidad que se repetía en los comercios de Pergamino terminó convirtiéndose en una startup con aspiraciones nacionales. Bruno Cardinale, emprendedor y programador nacido en esa ciudad bonaerense, creó Changuito, una plataforma que utiliza inteligencia artificial para ayudar a pequeños negocios a tener su propia tienda online y gestionar buena parte de su operatoria.
El proyecto surgió de un problema cada vez más habitual: muchos comercios utilizan Instagram y WhatsApp como canales de venta, pero terminan dedicando buena parte del día a responder consultas sobre precios, colores, talles, disponibilidad, sabores, formas de entrega y medios de pago.
Changuito busca ordenar ese proceso y convertir esas conversaciones dispersas en una experiencia de compra más estructurada.
La startup asegura que actualmente cuenta con cerca de 3.000 tiendas en distintas partes del país, con una fuerte presencia en Pergamino y la Ciudad de Buenos Aires. El objetivo de Cardinale es alcanzar las 4.500 tiendas activas con suscripción paga antes de finalizar 2026.
Una tienda online creada con inteligencia artificial
La principal apuesta tecnológica de Changuito es ChanguIA, un agente de inteligencia artificial que acompaña al comerciante en la creación y puesta en marcha de su tienda.
El sistema puede consultar qué vende el negocio, cuáles son sus colores, si dispone de logo y qué características tienen sus productos. A partir de esa información, ayuda a construir la estructura inicial del sitio y puede generar categorías, descripciones y otros contenidos.
El comerciante conserva el control sobre los datos sensibles del negocio, especialmente los precios, que deben ser cargados o confirmados por el propio usuario.
La plataforma está pensada para que un comercio pueda comenzar a vender sin necesidad de contratar un diseñador, desarrollar una página desde cero o contar con conocimientos técnicos.
La experiencia para el consumidor también busca ser simple: puede ingresar desde Instagram, WhatsApp u otros canales, recorrer el catálogo, seleccionar productos y completar el pedido. La información de la compra llega luego al comercio, incluyendo cantidades, variantes, dirección y medio de pago.
El modelo: suscripción y sin comisión por venta
Uno de los diferenciales comerciales de Changuito es su esquema de ingresos.
En lugar de quedarse con un porcentaje de cada operación, la plataforma cobra una suscripción mensual fija. Según informó Cardinale, el plan inicial parte de $29.000 mensuales, mientras que las alternativas con mayores prestaciones pueden alcanzar los $80.000.
La plataforma también ofrece un período de prueba gratuito de diez días.
El comercio puede vincular medios de pago como Mercado Pago, Ualá Bis o GoCuotas y cobrar directamente a través de sus propias cuentas. Las comisiones correspondientes a esos servicios siguen corriendo por cuenta del comerciante.
La misma lógica se aplica a la logística: Changuito permite integrar distintas alternativas de reparto, pero los costos de esos servicios son independientes de la plataforma.
Para Cardinale, el objetivo no es necesariamente reemplazar a las grandes aplicaciones de delivery, sino generar un canal de venta propio para los comercios.
La diferencia económica es relevante para negocios que ya cuentan con una comunidad de clientes en redes sociales: si el consumidor llegó al comercio a través de Instagram, por ejemplo, el negocio puede derivarlo a su propia tienda y evitar pagar una comisión por esa venta.
De una cadetería en Pergamino a una startup tecnológica
La historia de Changuito comenzó bastante antes de que apareciera la plataforma.
Cardinale tuvo contacto con la tecnología desde adolescente. A los 13 años comenzó a desarrollar páginas web y llegó a generar ingresos con publicidad online. Más adelante cursó Ingeniería en Sistemas y se incorporó a la empresa familiar Avícola Don Nicolás, donde tuvo contacto cotidiano con almacenes, restaurantes y otros comercios.
Ese vínculo con los pequeños negocios fue clave para detectar las dificultades que tenían para incorporar herramientas digitales.
Antes de crear Changuito había desarrollado Pedidos Uno, una plataforma de cadetería que funcionó en Pergamino, San Nicolás y Junín. El emprendimiento llegó a trabajar con cerca de 50 repartidores en San Nicolás y unos 500 comercios.
Pero los propios clientes comenzaron a plantear una necesidad diferente: la logística estaba resuelta, pero faltaba un lugar donde mostrar los productos y recibir pedidos.
De esa demanda comenzó a surgir la idea que luego se transformaría en Changuito. El desarrollo de la nueva plataforma comenzó a mediados de 2025 y parte de los comercios que utilizaban Pedidos Uno migraron al nuevo sistema.
Una plataforma que busca convertirse en el sistema operativo del comercio
Changuito no se limita a funcionar como una vidriera digital. También incorpora herramientas para que el comerciante pueda administrar su negocio desde un mismo panel.
El sistema permite registrar ventas online y presenciales, controlar stock, manejar la caja y analizar cuáles son los productos más vendidos.
Además, la empresa desarrolló agentes de inteligencia artificial orientados a distintas áreas del negocio, como marketing, ventas, finanzas y análisis económico, con el objetivo de que los datos que genera cada comercio puedan transformarse en recomendaciones para mejorar su funcionamiento.
La startup también avanzó en soluciones específicas para determinados sectores. En gastronomía, por ejemplo, ofrece un módulo adicional con herramientas como mapa de mesas, comandas y organización de pedidos para cocina.
Una apuesta que nació en el interior y busca escalar
El desarrollo comenzó con una inversión inicial estimada de entre US$5.000 y US$6.000, destinada principalmente a tecnología, servicios, registro de marca y difusión.
Actualmente Cardinale trabaja con un equipo reducido y asegura que Changuito factura alrededor de US$6.000 mensuales, aunque buena parte de los ingresos continúa siendo reinvertida en el crecimiento del emprendimiento.
La startup también logró quedar entre los diez finalistas del Commerce Startup Competition Argentina 2026, instancia a la que se presentaron cerca de 300 proyectos.
Ahora, el desafío es escalar. El fundador reconoce que el equipo actual deberá crecer para acompañar la expansión, especialmente en desarrollo tecnológico y atención a los comerciantes.
La mirada también empieza a cruzar las fronteras argentinas. El objetivo de Cardinale es llevar Changuito a otros mercados y convertir una herramienta que nació observando las dificultades de los comercios de Pergamino en una solución tecnológica para pequeños negocios de distintos países.
La historia tiene, así, un componente que trasciende la tecnología: una startup nacida en una ciudad del interior que encontró en un problema cotidiano de los comercios de barrio una oportunidad para construir un negocio con alcance nacional.

























