Whirlpool vende su planta de US$ 52 millones, pero sigue en Argentina: ahora apuesta a un modelo 100% importador

Cerró la fábrica de Pilar en noviembre de 2025 y ahora puso en venta el predio. La compañía mantendrá ventas y servicio técnico en el país y abastecerá el mercado con electrodomésticos, accesorios y repuestos importados.

Whirlpool dio un nuevo paso en la reestructuración de su negocio en la Argentina. Después de cerrar en noviembre de 2025 su planta de lavarropas de Fátima, en Pilar, la multinacional puso ahora en venta el complejo industrial que había inaugurado apenas tres años antes tras una inversión de US$ 52 millones.

Pero la operación inmobiliaria no implica la salida de Whirlpool del mercado argentino. Por el contrario, la compañía modificó por completo su modelo de negocios: dejó atrás la fabricación local para concentrarse en ventas y servicio técnico, abasteciendo al mercado mediante productos importados. Los lavarropas, por ejemplo, llegan actualmente desde Brasil.

La empresa había sido explícita al anunciar el cierre industrial: su continuidad en la Argentina “no está en revisión” y mantendrá disponible su portafolio para los consumidores. El nuevo esquema contempla la importación de electrodomésticos terminados, accesorios y repuestos para garantizar el abastecimiento en todo el territorio nacional.

Una fábrica de US$ 52 millones que ahora busca comprador

La planta había sido inaugurada en octubre de 2022 y fue presentada entonces como una de las instalaciones industriales más modernas de Whirlpool a nivel mundial.

Ahora la compañía busca desprenderse de un activo de aproximadamente 30.000 m² construidos, acompañado por otros 120.693 m² de superficie sin desarrollar. El terreno tiene además potencial para incorporar hasta 50.000 m² adicionales de construcciones.

La comercialización está a cargo de Jones Lang LaSalle (JLL), especializada en real estate corporativo e inversiones. Whirlpool no informó públicamente cuál es el precio pretendido por el inmueble.

De plataforma exportadora a importadora

El giro resulta especialmente significativo por el objetivo con el que había nacido la fábrica.

Whirlpool proyectaba producir allí hasta 300.000 lavarropas por año y destinar alrededor del 70% a la exportación, principalmente a Brasil. La instalación estaba preparada para completar aproximadamente un lavarropas cada 40 segundos.

Durante 2023, incluso, la empresa retomó desde Pilar las exportaciones de lavarropas hacia Brasil después de más de dos décadas y sumó personal para habilitar un segundo turno.

Pero el escenario comenzó a cambiar durante 2024. La caída del consumo, los problemas de competitividad y el crecimiento de los productos importados llevaron a una reducción de la producción y del personal.

Finalmente, en noviembre de 2025 Whirlpool cerró definitivamente la fábrica y desvinculó a unos 220 trabajadores.

El cierre marcó un cambio estructural: Argentina dejó de ser una base productiva y exportadora para convertirse en un mercado abastecido mediante importaciones. La compañía conserva su presencia comercial, pero sin producción industrial local.

La puesta en venta del predio de Pilar completa ahora ese proceso: Whirlpool se desprende del activo industrial mientras continúa compitiendo en el mercado argentino bajo un esquema comercial e importador.

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