Trabajar 3 días, 12 horas y jubilarse a los 75: la polémica propuesta de Carlos Slim

El empresario mexicano Carlos Slim volvió a poner sobre la mesa una controvertida propuesta sobre el futuro del mercado laboral: trabajar solamente tres días por semana, pero con jornadas de hasta 12 horas, y extender la edad de jubilación hasta los 75 años.

La idea cobró nuevamente notoriedad en las últimas semanas en medio del debate sobre la reducción de la jornada laboral en México. Sin embargo, se trata de una propuesta que Slim ya había planteado en años anteriores y que no forma parte de la reforma laboral aprobada por las autoridades mexicanas.

El planteo del fundador de Grupo Carso parte de una premisa: concentrar las horas de trabajo en menos días permitiría distribuir los turnos entre más personas y, de esa manera, ampliar la cantidad de puestos disponibles.

En términos concretos, Slim propone que los trabajadores desarrollen su actividad durante tres jornadas semanales de entre 11 y 12 horas. El esquema implicaría unas 33 a 36 horas de trabajo por semana, pero con cuatro días libres.

Según su visión, las empresas podrían organizar distintos grupos de trabajadores para cubrir diferentes días de la semana. De esa manera, una persona podría trabajar, por ejemplo, tres días consecutivos mientras otro grupo ocupa las jornadas restantes.

La jubilación, a los 75 años

La segunda parte de la propuesta es todavía más disruptiva: Slim considera que la edad jubilatoria debería extenderse hasta los 75 años.

Su argumento está relacionado con el aumento de la expectativa de vida y con la necesidad de evitar que los sistemas previsionales enfrenten dificultades financieras a medida que crece la cantidad de personas que permanecen más años fuera del mercado laboral.

Para el empresario, el modelo tradicional de trabajar cinco o seis días por semana y retirarse alrededor de los 60 o 65 años debería ser revisado frente a los cambios tecnológicos, demográficos y económicos de las últimas décadas.

Slim sostiene que una reducción de los días laborales, combinada con una vida activa más prolongada, podría generar un nuevo equilibrio entre empleo, productividad y tiempo libre.

Más tiempo libre y nuevos consumos

El empresario también relacionó su propuesta con un cambio en los hábitos de consumo.

Con más días libres, sostiene, crecería la demanda de actividades vinculadas con el entretenimiento, el turismo, el deporte, la cultura y otros servicios.

La hipótesis es que el trabajador tendría menos jornadas laborales, pero dispondría de una mayor cantidad de tiempo para consumir bienes y servicios, generando a su vez nuevas oportunidades económicas.

La propuesta se inscribe en una visión más amplia de Slim sobre el impacto de la tecnología y el aumento de la productividad. El empresario considera que la transformación tecnológica permite producir más con menos trabajo humano y que el desafío consiste en distribuir de otra manera las oportunidades laborales.

Una propuesta que choca con la reforma mexicana

El planteo de Slim volvió a ser discutido en México precisamente porque el país avanza en una dirección diferente.

La reforma laboral aprobada en 2026 establece una reducción progresiva de la jornada máxima semanal hasta llegar a las 40 horas en 2030, sin que esa disminución implique una reducción de salarios o prestaciones.

El cronograma previsto establece:

  • 2026: hasta 48 horas semanales.
  • 2027: hasta 46 horas.
  • 2028: hasta 44 horas.
  • 2029: hasta 42 horas.
  • 2030: hasta 40 horas.

Por lo tanto, el esquema planteado por Slim representa una alternativa conceptual al camino elegido por el Gobierno mexicano: en lugar de reducir gradualmente la cantidad total de horas semanales, propone concentrarlas en tres jornadas extensas.

Un debate que trasciende a México

Más allá de su aplicación concreta, la propuesta vuelve a poner en discusión una pregunta que atraviesa a buena parte del mundo laboral: ¿el futuro del trabajo pasa por trabajar menos horas, trabajar menos días o permanecer activos durante más años?

La discusión adquiere particular relevancia a medida que la automatización y la inteligencia artificial modifican las tareas tradicionales y aumentan la productividad en distintos sectores.

Slim plantea una fórmula basada en tres pilares: menos días de trabajo, jornadas más extensas y una jubilación más tardía.

Sus críticos, en cambio, cuestionan que una jornada de 12 horas pueda afectar el descanso, la salud y la conciliación entre vida laboral y personal.

Por ahora, la propuesta sigue siendo una posición personal del empresario mexicano y no una norma laboral. Pero su reaparición en el debate muestra que la discusión sobre cuánto, cómo y hasta qué edad trabajaremos está lejos de estar cerrada.

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