El entramado industrial santafesino atraviesa un escenario particular frente al contexto económico nacional. Mientras distintos sectores de la actividad manufacturera enfrentan dificultades, desde el gobierno provincial aseguran que no se observa una pérdida significativa de puestos de trabajo en las fábricas y destacan nuevas oportunidades vinculadas con el desarrollo energético y minero.
El diagnóstico fue planteado por Pablo Bonetto, director provincial de Infraestructura y Fortalecimiento Industrial, durante una entrevista con Marcelo Fernández, en Fisherton Plus. Según explicó, el seguimiento que la Provincia realiza junto al Ministerio de Trabajo muestra una relativa estabilidad en la cantidad de trabajadores registrados en el sector.
Bonetto señaló que existen actividades con mayores dificultades, entre ellas las industrias textil y del calzado, pero diferenció esa situación de otros segmentos que presentan mejores perspectivas. En particular, mencionó el desempeño de la agroindustria en localidades como Las Parejas y Armstrong y el crecimiento de la demanda asociada al sector energético.
Una provincia proveedora de la minería y el petróleo
Uno de los ejes sobre los que Santa Fe busca construir nuevas oportunidades es su participación en las cadenas de proveedores de petróleo, gas y minería.
En ese sentido, la provincia avanzó con su incorporación al Consejo Federal Minero (COFEMIN) y profundizó el trabajo de la Mesa de Gas, Petróleo y Minería. De acuerdo con los datos difundidos por Bonetto, el espacio pasó de reunir unas 80 empresas a contar actualmente con más de 500 firmas vinculadas con estas actividades.
La estrategia apunta a aprovechar la capacidad industrial instalada en Santa Fe para abastecer proyectos que se desarrollan fuera de la provincia, especialmente en las zonas de explotación de hidrocarburos y minerales.
El funcionario puso como ejemplos la fabricación santafesina de cañerías, bateas, elastómeros, equipamiento tecnológico y distintos productos destinados a operaciones petroleras y mineras. También destacó la capacidad de las empresas locales para brindar asistencia técnica y resolver rápidamente necesidades en los lugares donde se desarrollan los proyectos.
El desafío de la arena para Vaca Muerta
Uno de los negocios con mayor potencial está relacionado con la arena silícea utilizada en las operaciones de fractura hidráulica de los pozos de Vaca Muerta.
La región del Paraná cuenta con recursos que pueden abastecer parte de esa demanda y Santa Fe busca posicionarse dentro de una cadena que podría crecer de manera considerable a medida que aumente la actividad hidrocarburífera en Neuquén.
Sin embargo, el principal obstáculo no estaría en la disponibilidad del recurso sino en cómo trasladarlo.
Según planteó Bonetto, el transporte terrestre puede representar una porción muy elevada del costo final de la arena. A eso se suma la posibilidad de que un incremento significativo de la demanda genere una presión difícil de absorber sobre las rutas nacionales y provinciales.
El escenario que maneja la Provincia contempla un movimiento de alrededor de 1.200 camiones diarios si la demanda alcanza determinados niveles, una escala que obligaría a buscar alternativas al transporte exclusivamente por carretera.
Por ese motivo, se analizan esquemas de logística multimodal que combinen transporte fluvial, ferroviario y carretero. Entre las posibilidades aparece el traslado de arena desde el área del puerto de Rosario mediante barcazas hacia terminales del sur del país y, desde allí, completar el recorrido mediante camiones.
La discusión adquiere todavía mayor relevancia frente al crecimiento previsto de Vaca Muerta y las nuevas obras de infraestructura destinadas a ampliar la capacidad de evacuación de petróleo.
Más parques industriales y obras de infraestructura
La agenda industrial santafesina también incluye la ampliación de la infraestructura disponible para nuevas inversiones.
Bonetto destacó que, a partir de la nueva normativa provincial, aumentó la cantidad de proyectos de parques industriales con factibilidad otorgada. Según los datos presentados, existen 56 parques aprobados y en funcionamiento y otros 44 desarrollos que cuentan con factibilidad.
El objetivo es acelerar la creación de nuevos espacios industriales y facilitar las inversiones en infraestructura, especialmente en materia energética, hídrica y ambiental.
A través del programa Genera, además, se impulsan mecanismos de financiamiento para obras eléctricas y de infraestructura energética en parques industriales.
Una oportunidad que excede a Vaca Muerta
El crecimiento de la actividad minera y energética abre para Santa Fe un mercado que va mucho más allá de la extracción de recursos naturales.
La apuesta oficial consiste en que las empresas industriales de la provincia puedan convertirse en proveedoras de grandes proyectos que se desarrollan en otras regiones del país, aprovechando su experiencia en sectores como la metalmecánica, la agroindustria y la fabricación de equipamiento.
En paralelo, se trabaja en la posibilidad de conformar consorcios y uniones de empresas para atender demandas específicas de los grandes emprendimientos mineros, entre ellas la construcción y provisión de módulos habitacionales y campamentos para trabajadores.
El desafío, en ese contexto, será transformar la oportunidad en actividad concreta para las empresas santafesinas. Para eso, además de capacidad productiva, la provincia deberá resolver uno de los factores que puede definir la competitividad de toda la cadena: la infraestructura logística necesaria para conectar a Santa Fe con los grandes polos energéticos y mineros del país.



























