Timbúes volverá a ser protagonista de la industria agroindustrial argentina con un nuevo proyecto de gran escala. Molinos Agro y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) acordaron avanzar en la construcción de una planta de molienda de soja que demandará una inversión superior a los US$500 millones.
La futura instalación tendrá una capacidad de procesamiento de 15.000 toneladas de soja por día y se levantará sobre un predio que pertenece a ACA en Timbúes. El proyecto contempla además infraestructura para almacenar poroto de soja, harina y aceite, junto con las conexiones necesarias para aprovechar las instalaciones de recepción y el puerto que ya funcionan en el lugar.
El acuerdo establece que Molinos Agro tendrá una participación del 65% en la sociedad que llevará adelante el emprendimiento, mientras que ACA conservará el 35% restante. En una primera etapa, Molinos Agro prevé utilizar unas 10.000 toneladas diarias de la capacidad de la nueva planta.
Un salto en la capacidad de procesamiento
La inversión tendrá un impacto directo sobre la capacidad industrial de Molinos Agro. Actualmente, la compañía procesa alrededor de 20.000 toneladas de soja por día en su complejo de San Lorenzo. Con la incorporación del nuevo establecimiento, su capacidad total podría crecer aproximadamente un 50%.
La elección de Timbúes responde, en buena medida, a sus ventajas logísticas. La localidad integra el corredor agroexportador del Gran Rosario y concentra infraestructura portuaria estratégica para el ingreso de granos y la salida de productos industrializados hacia los mercados internacionales.
En este caso, la posibilidad de utilizar instalaciones portuarias y de recepción ya existentes permitirá integrar buena parte del proceso: desde el ingreso de la soja hasta su industrialización, almacenamiento y posterior despacho.
El escenario que vuelve a favorecer a la soja
La decisión de ampliar la capacidad de crushing también se vincula con las perspectivas para el mercado de la soja. Entre los factores considerados por las empresas aparece el esquema de reducción de los derechos de exportación previsto para los próximos meses.
Molinos Agro señaló que una menor carga tributaria podría generar mayores incentivos para la siembra de soja y, en consecuencia, una mayor disponibilidad de materia prima para las industrias procesadoras.
El contexto internacional también juega a favor de la inversión. La demanda mundial de harina y aceite de soja mantiene perspectivas vinculadas, entre otros factores, al crecimiento de la producción de carnes porcina, aviar y acuícola, además del mercado de biocombustibles.
Timbúes, otra vez en el centro de la agroindustria
El nuevo emprendimiento refuerza el perfil de Timbúes como uno de los puntos estratégicos de la cadena agroindustrial argentina. La llegada de capitales y la ampliación de la infraestructura industrial vuelven a colocar a la localidad santafesina en el mapa de las grandes inversiones vinculadas al complejo sojero.
La iniciativa de Molinos Agro y ACA se suma, además, a otros proyectos recientes en el corredor industrial y portuario del Gran Rosario, donde las empresas buscan aprovechar la concentración de producción, infraestructura y salida fluvial.
Para Timbúes y su zona de influencia, una inversión de esta magnitud puede traducirse en mayor actividad industrial y logística, además de nuevos movimientos para una cadena que involucra a productores, transportistas, acopios, puertos, industrias y exportadores.
Con una inversión superior a US$500 millones, una capacidad proyectada de 15.000 toneladas diarias y acceso directo a infraestructura portuaria, la nueva planta representa uno de los principales proyectos recientes para ampliar la industrialización de soja en Santa Fe.
























