El presidente Javier Milei anunció este jueves el envío al Congreso de un proyecto de ley para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una iniciativa que el Gobierno considera una de las transformaciones institucionales más importantes de las últimas décadas.
Durante un mensaje por cadena nacional, el mandatario sostuvo que la propuesta busca “blindar” al organismo frente a las presiones políticas y evitar que vuelva a utilizarse la emisión monetaria como mecanismo de financiamiento del gasto público.
La reforma contempla cinco modificaciones centrales que redefinen el funcionamiento del Banco Central.
1. La estabilidad de la moneda vuelve a ser el objetivo principal
El proyecto elimina la multiplicidad de objetivos incorporados en reformas anteriores y establece que la misión esencial del BCRA será preservar el valor de la moneda. Según el Gobierno, esta modificación reconoce que la inflación tiene un origen monetario y que el organismo debe concentrar su política exclusivamente en garantizar la estabilidad monetaria.
2. Prohibición total de financiar al Estado
Uno de los ejes de la iniciativa es impedir que el Banco Central financie al sector público.
La prohibición alcanzará al Tesoro Nacional, las provincias y los municipios, además de impedir la compra de títulos públicos en el mercado primario. El Ejecutivo sostiene que esta medida evitará que futuros gobiernos recurran a la emisión para cubrir déficits fiscales.
3. Mayor autonomía para las autoridades del Banco Central
El proyecto también endurece las condiciones para remover al presidente y al directorio del BCRA.
Aunque el mecanismo de designación no se modifica, la destitución de las máximas autoridades requerirá el respaldo de dos tercios de ambas cámaras del Congreso, una exigencia superior a la vigente. El objetivo, según explicó Milei, es proteger al organismo de decisiones políticas que puedan afectar la política monetaria.
4. Nuevas reglas sobre utilidades y transferencias al Tesoro
La iniciativa restringe el uso de los resultados obtenidos por el Banco Central en sus operaciones financieras.
En particular, limita el pago de dividendos derivados de la prestación de servicios de liquidez y dispone que las ganancias provenientes del manejo de la cartera de activos solo podrán destinarse a la cancelación de deuda pública, evitando que se utilicen para financiar gasto corriente.
5. Derogación de cambios incorporados en 2012
El quinto punto apunta a revertir aspectos de la reforma de la Carta Orgánica aprobada en 2012.
Entre otras modificaciones, el Gobierno propone eliminar mecanismos como las letras intransferibles y dejar sin efecto disposiciones que, según la administración nacional, ampliaron las facultades del Banco Central para asistir financieramente al Estado.
Una reforma con impacto institucional
El Gobierno presenta la iniciativa como un cambio estructural destinado a consolidar la estabilidad monetaria y reforzar la independencia del Banco Central. No obstante, el proyecto deberá ser debatido en el Congreso, donde necesitará respaldo legislativo para convertirse en ley. Además, especialistas recuerdan que, al tratarse de una ley ordinaria, futuras mayorías parlamentarias podrían modificar nuevamente la Carta Orgánica.
























