Después de más de ocho meses de inactividad, el Frigorífico Euro, ubicado en Villa Gobernador Gálvez, iniciará una nueva etapa operativa tras concretarse un acuerdo con un grupo inversor que permitirá reactivar la producción de manera escalonada. La planta permanecía paralizada desde fines de 2025, en medio de un conflicto que afectó tanto a la empresa como a sus trabajadores.
La reactivación será posible a partir de un contrato de alquiler con opción de compra firmado por un grupo empresario de Buenos Aires encabezado por Sergio García, vinculado a la industria de los embutidos. El acuerdo contempla una primera etapa destinada a reacondicionar las instalaciones, realizar tareas de mantenimiento y poner nuevamente en funcionamiento las áreas de faena y desposte.
Según el cronograma previsto, el proceso comenzará con una dotación inicial de alrededor de 30 trabajadores, mientras que la meta es ampliar progresivamente la actividad hasta reincorporar a cerca de 100 empleados, priorizando a quienes integraban la plantilla antes del cese de operaciones.
Además de abastecer el mercado interno, la nueva administración apunta a desarrollar un perfil exportador. En ese sentido, uno de los principales objetivos será obtener las certificaciones sanitarias necesarias para comercializar carne vacuna en China, el principal destino de las exportaciones argentinas del sector por volumen. Para ello, la planta deberá superar auditorías y cumplir con los protocolos establecidos por el Senasa y la Administración General de Aduanas del país asiático.
La reapertura se da en un contexto en el que la cadena cárnica busca recuperar dinamismo, impulsada por la demanda externa y la apertura de nuevos mercados. Días atrás, China incorporó tres nuevos frigoríficos argentinos a su listado de establecimientos habilitados para exportar carne vacuna, elevando a 71 el número de plantas autorizadas para operar con ese destino.
La vuelta a la actividad del Frigorífico Euro representa una señal positiva para el entramado industrial del Gran Rosario, tanto por el impacto en el empleo como por la posibilidad de sumar capacidad exportadora en una actividad que continúa siendo una de las principales generadoras de divisas del país.

























