La presión tributaria efectiva del Estado nacional continuaría reduciéndose durante 2026 y alcanzaría el nivel más bajo de los últimos veinte años. Así lo indica un estudio elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), que estima que la carga impositiva representará el 20,8% del Producto Bruto Interno (PBI).
De concretarse esa proyección, el indicador se ubicará 1,8 puntos porcentuales por debajo del nivel registrado en 2023, último año de la gestión anterior, consolidando una tendencia descendente iniciada tras la llegada del actual Gobierno.
Retenciones e Impuesto PAIS, los principales factores
Según el análisis, la caída de la presión tributaria está explicada, en gran medida, por dos decisiones de política fiscal: la reducción de los derechos de exportación (retenciones) y la eliminación del Impuesto PAIS, dos tributos que habían tenido un peso significativo en la recaudación nacional durante los últimos años.
El informe sostiene que, pese a esta disminución, la carga tributaria argentina continúa siendo elevada en términos históricos. Sin embargo, el dato representa un cambio respecto de los niveles observados durante gran parte de las últimas dos décadas.
Menor presión con equilibrio fiscal
La reducción de impuestos se enmarca en la estrategia del Gobierno nacional de avanzar hacia un esquema de menor presión fiscal, condicionado al mantenimiento del equilibrio de las cuentas públicas. En ese sentido, la administración de Javier Milei ha reiterado que la continuidad de las rebajas impositivas dependerá de la consolidación del superávit fiscal.
El estudio del IARAF también refleja cómo la composición de los ingresos tributarios fue modificándose en los últimos años, con un menor peso de los tributos vinculados al comercio exterior y de gravámenes extraordinarios, mientras gana relevancia la evolución de la actividad económica como fuente de recaudación.
De confirmarse estas proyecciones, 2026 marcaría un nuevo piso en la presión tributaria nacional desde 2006, aunque los especialistas advierten que el desafío será sostener esa tendencia sin comprometer los recursos necesarios para mantener el equilibrio fiscal.

























