La fiebre por Lionel Messi y la Selección Argentina ya se siente con fuerza fuera de la cancha. A medida que el equipo de Lionel Scaloni avanza en el Mundial 2026, las entradas para sus próximos partidos se convierten en uno de los bienes más codiciados del torneo y alcanzan valores récord en el mercado oficial de reventa de FIFA.
Tras las victorias frente a Argelia y Austria, Argentina quedó muy cerca de asegurarse el primer lugar de su grupo. Ese escenario puso bajo la lupa al encuentro de eliminación directa que disputaría en la siguiente fase, un partido que ya aparece entre los más demandados de toda la Copa del Mundo.
El dato más llamativo es el precio. En el marketplace oficial de FIFA, donde los compradores pueden revender entradas adquiridas previamente, algunas ubicaciones para ver a la Selección ya se ofrecen desde US$ 3.595.
La explicación tiene nombre y apellido: Lionel Messi.
El capitán argentino atraviesa un Mundial extraordinario. Marcó los tres goles ante Argelia y luego convirtió los dos tantos del triunfo frente a Austria. Con esa actuación alcanzó los 18 goles mundialistas y se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales.
La posibilidad de seguir viendo a Messi en una instancia decisiva elevó todavía más el interés de los hinchas. Según especialistas vinculados al sistema de ticketing del torneo, el eventual partido de Argentina en la próxima ronda ya se ubica entre los encuentros más buscados del campeonato, sólo por detrás de las semifinales y la final.
Pero el fenómeno argentino es apenas una parte de un negocio mucho más grande.
El Mundial 2026 ya se convirtió en un éxito comercial para FIFA incluso antes de ingresar en las etapas decisivas. La organización lleva vendidos cerca de 6,7 millones de tickets y habría superado ampliamente las previsiones iniciales de ingresos.
La diferencia con Qatar 2022 es significativa. Mientras aquella Copa del Mundo generó alrededor de US$ 686 millones por venta de entradas, las estimaciones actuales ubican al torneo que se disputa en Norteamérica cerca de los US$ 2.700 millones en ingresos por ticketing.
Parte de la explicación está en el nuevo formato, que pasó de 64 a 104 partidos y reúne a 48 selecciones. Sin embargo, también influye el sistema comercial utilizado por FIFA, inspirado en los grandes espectáculos deportivos de Estados Unidos.
Los precios ya no son fijos. Varían según la demanda, la instancia del torneo, el rival, la sede y la disponibilidad de entradas. Además, el mercado secundario oficial permite que quienes ya compraron tickets los vuelvan a ofrecer a otros aficionados, muchas veces a valores considerablemente superiores a los originales.
En ese contexto, los partidos de la Selección Argentina se transformaron en uno de los activos más valiosos del Mundial.
Con Messi rompiendo récords, estadios repletos de hinchas albicelestes y una clasificación prácticamente asegurada a la siguiente ronda, la expectativa sigue creciendo. Y también los precios para quienes quieran estar presentes cuando llegue la hora de los cruces decisivos.
























