Por: Darío H. Schueri – Desde Santa Fe 21/6/2026
Maximiliano Pullaro no estuvo dispuesto a interpretar el papel de villano frente al mismísimo Presidente de la Nación que vino a visitarlo, toda vez que su intención no es competirle el cetro presidencial el año que viene. Y desde luego que ello no ocurrirá, habida cuenta que el Gobernador santafesino va por otros cuatros años en el Sillón del Brigadier López (inclusive imitándolo, porque fue el único reelecto- en aquella época- de manera consecutiva).
Las crónicas desde Rosario mostraron el sábado a un Presidente de la Nación gesticulando efusiva y fraternalmente frente al Gobernador santafesino en el acto por el Día de la Bandera en un clima de severo respeto institucionalidad.
Milei llegó a Rosario acompañado por miembros de su gabinete (a quien con dos dedos en la frente se le podía ocurrir que no iba a estar presente el jefe de gabinete de ministros), mientras que la vice presidente Victoria Villarruel fue “de colada” (no había sido invitada oficialmente) y la ubicaron protocolarmente junto a los ministros santafesinos.
El Presidente Milei leyó un discurso de ocasión histórica, mientras Pullaro se encargó de poner en evidencia las diferencias metodológicas en el ejercicio del poder, que tornarían imposible cualquier atisbo de acercamiento entre ambos, más allá de compartir los principios de equilibrio fiscal, baja de inflación y otros sustentos del gobierno libertario. Está claro que en lo doctrinario Pullaro y Milei están a una galaxia de distancia, aunque el santafesino confunda a los analistas actuando de manera pragmática como un “liberkeynesiano”, y no solo por el hecho de que ambos fueron entronizados democráticamente por el mismo electorado en el 2023.
Ahora bien: ¿acaso no son los mismos votantes que en el 2007 en Santa Fe terminaron con dos décadas de peronismo y eligieron a un socialista?; ¿o que luego de una docena de años socialistas optaron por un “piamontés peronista de Rafaela”?. ¿Y que tan solo cuatro años más tarde empacharon de votos a un radical?.
¿Alguien podría definir, casi ontológicamente diríamos, cómo actuará la ciudadanía el año que viene en junio y octubre cuando tenga que elegir Gobernador y Presidente respectivamente?.
Pullaro: ¿aliado o necesitado?
Es obvio que para el micro clima que ejerce o analizamos la política, despierta suspicacias el hecho de que “justo” veinticuatro horas antes de la llegada de Javier Milei a Rosario, desde el Ministerio de Economía le ofrecieran a Santa Fe un anticipo financiero de hasta 400 mil millones de pesos a una tasa del 15% anual (la mitad de la inflación proyectada) a devolver con garantía de coparticipación en lo que resta del año.
Pero como ese dinero también fue convidado a Jujuy y Entre Ríos (dos Provincias con dificultades financieras), inmediatamente portales nacionales titularon: “Nación ayuda a Provincias con problemas con endeudamientos”, involucrando capciosamente a Santa Fe en ese lote. O Clarín, que ubicó picarescamente a Pullaro en el lote de gobernadores “aliados” de Milei. Interpretaciones a la carta.
Lo cierto es que desde Economía de la Provincia aducen que aún no definieron el monto a tomar ni el destino que se le dará.
Ley electoral ¿a medida de los grandes?
Radicales y socialistas les dijeron el jueves pasado al resto de los integrantes de Unidos que técnicamente la Ley Electoral, que ingresará el 2 julio por Senadores, compilará en un solo cuerpo normativo leyes y decretos que se fueron generando con el tiempo.
Políticamente hablando, y a pesar de que el socialismo hubiera querido que fuera distinto, finalmente pareciera que para las PASO se aplicará lo que propusieron los senadores peronistas en su iniciativa: que el actual diseño de la boleta única no se modifique (una papeleta por cada categoría), pero sí para la General donde podría adoptarse el “sistema cordobés”, esto es, en una misma boleta y en línea, las categorías a gobernador y diputados (lo mismo para intendente y concejales) y en otra boleta los senadores.
Aplicar la boleta “cordobesa” para las PASO sería un fastidio, más aún si predominaba la intención del socialismo de no más listas a diputados sin un candidato a gobernador, lo cual atraía a creativas ideas como la de habilitar colectoras de diputados para un mismo candidato a gobernador.
De tal manera, se habilitaría a que todo el mundo participe con listas de diputados, sea de manera individual o adentro de frentes, y hasta con un umbral electoral bajo en el caso de los frentes o alianzas. Pero que conllevaría a lo que la oposición – una vez filtrado el proyecto- considera una emboscada en las Generales para quienes no formen parte de frentes o alianzas: piso -o umbral- alto (se habla del 6% del padrón electoral) para poder acceder a una banca (unos 150 mil votos) que los expulsaría automáticamente en el recuento final, y ayudaría por lo tanto a sentar más diputados del peronismo y Unidos, conformando casi una Cámara dual.
Todo esto en virtud de que la Constitución reformada eliminó los 28 diputados automáticos para quienes ganaran la categoría; ahora será por distribución proporcional D´Hondt. “Si – los Partidos minoritarios – no quieren quedar afuera de la futura conformación de la Cámara de Diputados que se organicen en frentes; caso contrario ya sin una mayoría automática y con un recinto atomizado, sería casi imposible sancionar alguna Ley”, reflexionaba un diputado aliado al oficialismo, aunque sin tener en cuenta que, como viene ocurriendo en los últimos períodos legislativos, diputados que participaron de una coalición terminaron formando bloques duales o monobloques. ¿Habría que modificar entonces el reglamento de la Cámara de Diputados?.
Todo está por verse.

























