El Concejo Municipal de Funes aprobó este jueves la licencia solicitada por el intendente Roly Santacroce para viajar a Estados Unidos durante el Mundial 2026.
La autorización fue aprobada por 4 votos contra 2. Los concejales Juan Ignacio Rimini (Unidos) y María Soledad Míguez (Partido Justicialista) votaron en contra, mientras que la mayoría del cuerpo acompañó el pedido y habilitó formalmente la ausencia del mandatario.
Como viene sosteniendo este medio, la discusión no pasa por el derecho de Santacroce a viajar o tomarse vacaciones. Cualquier funcionario puede disponer de su tiempo personal y de sus recursos para los fines que considere convenientes.
El problema es el contexto.
Si bien la licencia aprobada contempla una determinada cantidad de días hábiles, distintas fuentes coinciden en que la permanencia del intendente en Estados Unidos se extendería durante prácticamente un mes, si se consideran fines de semana, traslados y el tiempo total previsto fuera del país.
La controversia tampoco puede separarse del escenario político y mediático que rodea actualmente al jefe municipal.
Durante los últimos meses, Santacroce quedó envuelto en una serie de conflictos, cuestionamientos y episodios de alta exposición pública que lo llevaron reiteradamente a la agenda de medios nacionales.
Entre ellos aparece el conflicto judicial con su ex pareja, quien reclama una compensación económica que, según trascendió públicamente, rondaría los USD 20 millones. La disputa adquirió notoriedad nacional por la participación de la abogada Ana Rosenfeld y por la repercusión que alcanzó en distintos programas de televisión y medios de alcance nacional.
Cuestionamientos por transparencia
A ello se suman fuertes señalamientos a la gestión municipal por falta de transparencia.
Desde la política rosarina se viene insistiendo sobre el funcionamiento de las denominadas oficinas blue de una localidad vecina, mencionadas recurrentemente cuando se cuestionan presuntos mecanismos informales de vinculación entre actores políticos, empresariales y determinados desarrollos urbanísticos.
Esas referencias, lejos de desaparecer, vuelven una y otra vez al debate público cada vez que se discuten patrimonio, origen de fondos, habilitaciones y relaciones entre el sector público y privado en la región.
En ese contexto, la frase utilizada por el propio intendente para justificar el viaje —“Lo necesito, trabajo mucho”— terminó amplificando una discusión que ya estaba abierta.
Por eso, para muchos de sus críticos, el problema no radica en el Mundial ni en la posibilidad de tomarse vacaciones, sino en la oportunidad política de una ausencia prolongada en medio de cuestionamientos que continúan vigentes y de una exposición pública que no deja de crecer.
Con la aprobación de este jueves, Santacroce quedó formalmente habilitado para ausentarse de la ciudad y asistir al Mundial 2026.























