Un grupo de diputados nacionales encabezados por Gisela Scaglia presentó un proyecto de ley que propone la reducción gradual y eliminación total de los derechos de exportación (retenciones) para el sector agropecuario y agroindustrial, con el objetivo de mejorar la competitividad, incentivar la inversión y fortalecer el desarrollo del interior productivo.
La iniciativa establece un esquema de baja progresiva en un plazo de cuatro años, con una reducción lineal del 25% anual sobre las alícuotas vigentes. El cronograma prevé una primera baja inmediata tras la aprobación de la ley, seguida de nuevos recortes en 2027 y 2028, hasta alcanzar una alícuota del 0% a partir de diciembre de ese último año.
El proyecto abarca a todos los productos agropecuarios y agroindustriales, incluyendo cereales, oleaginosas y sus derivados industriales, y excluye únicamente a los sectores minero e hidrocarburífero.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la incorporación de un régimen de estabilidad fiscal e institucional. En ese sentido, se establece que el Poder Ejecutivo no podrá crear, aumentar ni restablecer retenciones sin la aprobación del Congreso, limitando así la discrecionalidad en la política tributaria y buscando dar previsibilidad a largo plazo para el sector.
Además, el texto contempla la derogación de las facultades delegadas que actualmente permiten al Ejecutivo fijar derechos de exportación por decreto, reforzando el principio de legalidad tributaria. También incluye garantías para que la reducción de estos impuestos no afecte la coparticipación federal ni los recursos que reciben las provincias.
Entre los fundamentos, los autores del proyecto señalan que las retenciones representan un impuesto distorsivo que grava el ingreso bruto de los productores, sin contemplar su rentabilidad, y que impacta especialmente en las economías regionales y en los productores más alejados de los puertos.
Asimismo, argumentan que la eliminación de estos tributos permitiría liberar recursos para inversión en tecnología, aumentar la producción y potenciar las exportaciones. En ese sentido, destacan que el complejo agroexportador es el principal generador de divisas del país, con ingresos superiores a los US$31.000 millones en 2025.
El proyecto también plantea que la eventual pérdida de recaudación por la baja de retenciones podría compensarse con un mayor ingreso por otros tributos como Ganancias e IVA, a partir del crecimiento de la actividad económica.
Con esta iniciativa, los legisladores buscan instalar el debate sobre el esquema tributario del sector agropecuario y avanzar hacia un marco más previsible y orientado al crecimiento de las exportaciones.
























