La discusión por el futuro de la casona ubicada en avenida Belgrano al 500 sumó un nuevo capítulo tras las declaraciones del concejal Fabrizio Fiatti, quien defendió la intervención prevista en el inmueble y cuestionó con dureza a sectores de la oposición.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el edil planteó una postura clara frente al debate: “Rosario tiene derecho a crecer”. En esa línea, remarcó que la preservación del patrimonio urbano no puede quedar atada a la inacción. “El patrimonio no se cuida abandonándolo. Lo peor que le puede pasar es la ruina”, afirmó.
El inmueble en cuestión se encuentra en una zona sensible desde el punto de vista histórico y simbólico, a metros del Monumento Nacional a la Bandera, lo que despertó cuestionamientos sobre el tipo de intervención que debería permitirse en ese entorno. Mientras algunos sectores reclaman una protección más estricta, desde el oficialismo local insisten en avanzar con proyectos que combinen preservación y desarrollo.
Fiatti sostuvo que existe una negativa sistemática por parte de la oposición kirchnerista a acompañar iniciativas urbanas. “Si fuera por ellos, la ciudad se paraliza: no acompañan ninguna propuesta y tampoco ofrecen alternativas”, expresó, marcando el tono político que adquirió la discusión.
En ese marco, el concejal defendió un enfoque que apunte a la recuperación y revitalización de inmuebles históricos, integrándolos a la dinámica actual de la ciudad. “Defender la historia también es darle futuro”, planteó, al tiempo que subrayó la necesidad de promover intervenciones “con criterio y responsabilidad”.
El debate por la casona de avenida Belgrano al 500 expone una tensión recurrente en Rosario: cómo equilibrar la preservación del patrimonio arquitectónico con las demandas de crecimiento y renovación urbana. Mientras tanto, el caso sigue generando posiciones encontradas tanto en el ámbito político como en sectores vinculados a la planificación y la identidad urbana de la ciudad.


























