Un desarrollo científico argentino con potencial para transformar la industria de la construcción comenzó a dar sus primeros pasos empresariales. Investigadoras de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional Santa Fe y de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) lograron crear una formulación biológica capaz de reparar grietas en estructuras de hormigón de manera rápida y eficiente.
La innovación utiliza bacterias no patógenas que actúan sellando fisuras de hasta 4 milímetros en apenas una semana, una solución que podría extender la vida útil de obras civiles, reducir costos de mantenimiento y mejorar la durabilidad de estructuras expuestas al desgaste ambiental.
A partir de este descubrimiento nació CALFIX, la primera empresa de base biotecnológica vinculada a la UTN, desarrollada en conjunto con el Conicet y la UNC. La compañía trabaja actualmente en el desarrollo de un sellador y un aditivo para hormigones con propiedades autorreparadoras.
Ciencia aplicada con foco comercial
El proyecto recibió respaldo del fondo de capital emprendedor GRIDEX, especializado en biotecnología. Creado en Argentina en 2015, este fondo invierte en startups científicas con alto potencial de impacto regional y global.
Según se informó, CALFIX fue seleccionada entre iniciativas de toda Latinoamérica y, luego de distintas etapas de evaluación, obtuvo el financiamiento necesario para avanzar hacia la conformación de la empresa y el escalado tecnológico.
Patente compartida y próximos pasos
La patente del desarrollo se encuentra en trámite y sería compartida entre la UTN, el Conicet y la UNC, consolidando un esquema de articulación público-científica orientado a la transferencia tecnológica.
Actualmente, la innovación se encuentra en etapa de laboratorio. El próximo objetivo será escalar la producción a nivel piloto, generar mayores volúmenes y luego avanzar hacia la comercialización en el mercado de materiales para la construcción.
Quiénes lideran el proyecto
Las creadoras de la tecnología son las investigadoras Anabela Guilarducci y Gabriela Paraje, quienes encabezaron el trabajo científico que hoy comienza a transformarse en una oportunidad de negocio con proyección industrial.
El caso CALFIX refleja una tendencia creciente en Argentina: investigaciones nacidas en universidades públicas y centros científicos que buscan convertirse en empresas innovadoras capaces de generar valor agregado, empleo calificado y soluciones exportables.

























