Este jueves, mientras el oficialismo termina de ajustar los números para la sesión especial convocada para el viernes, la denominada Ley de Modernización Laboral vuelve a quedar en el centro de la escena política y económica. El proyecto será tratado en el Senado con la intención de convertirlo en ley antes del discurso presidencial del 1° de marzo. En ese contexto, el presidente de la Federación Gremial de Comercio e Industria de Rosario (Fecoi), Eduardo Maradona, lanzó duras críticas al proyecto y aseguró que el Gobierno “perdió una oportunidad histórica”.
“El gobierno una vez más se arrodilla ante la casta”, disparó el dirigente empresario rosarino. Y profundizó: “La casta son los bancos, los gobernadores, las obras sociales, los sindicatos y las cámaras empresariales, que son todos los que pidieron de todo un poco y le dieron todo lo que pidieron. Y las pymes pedimos generar más producción y generar más empleo en Argentina y no nos dieron nada”.
Indemnizaciones: el eje del conflicto
Uno de los puntos centrales de la discusión es el esquema de indemnizaciones. La reforma establece que quedarán excluidos del cálculo el aguinaldo, las vacaciones, premios y otros conceptos no habituales, y fija una nueva fórmula de actualización para juicios laborales: IPC más 3% anual.
Sin embargo, Maradona considera que los cambios son insuficientes y no resuelven el problema de fondo. “Los dos puntos fundamentales que tenía esta modernización laboral eran el tope de las indemnizaciones y la licencia por enfermedades. Eso lo sacaron directamente. En realidad no cambió absolutamente nada”, afirmó.
El empresario también puso el foco en los más de 600.000 juicios laborales en stock. “Hay que ver qué va a pasar con esos procesos. Las indemnizaciones que están saliendo son impagables. Muchas pymes pueden quedar en el camino”, advirtió. Y agregó que, aun con la posibilidad de pagar condenas en hasta 12 cuotas para pymes, el riesgo de cierre sigue latente. “Si no apelás, cerrás. Y para apelar tenés que depositar sumas millonarias, sin garantía de ganar”.
El Fondo de Asistencia Laboral y el “banco de horas”
El proyecto crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), obligatorio y pactado por convenio colectivo, destinado a financiar indemnizaciones. Se integrará con aportes del 1% de la masa salarial en grandes empresas y del 2,5% en pymes, y será administrado por entidades habilitadas por la CNV.
Para el titular de Fecoi, el instrumento tampoco ofrece certezas. “Hay que leer la letra chica. No termina de solucionar nada. Ni agiliza los cambios laborales ni evita la judicialización”, sostuvo.
En cuanto al denominado banco de horas, que permite compensar horas extras con francos o reducción de jornada, Maradona fue categórico: “Esto se viene haciendo hace años. ¿Qué ventaja tenemos nosotros? ¿Qué ventaja tiene el trabajador? Ni una”.
Vacaciones, jornada y convenios
La iniciativa habilita el fraccionamiento de vacaciones en períodos no inferiores a siete días, la ampliación de la jornada diaria hasta 12 horas con 35 horas semanales y 12 horas de descanso, y la posibilidad de que convenios de empresa prevalezcan sobre acuerdos de ámbito mayor. También fija topes a los aportes obligatorios: 2% para sindicatos y 0,5% para cámaras empresarias, manteniendo el 6% para obras sociales.
Para Maradona, muchos de estos cambios terminarán judicializados. “Vas a depender de que te lo firmen y después puede terminar todo en un juicio. Seguimos dando vueltas sobre cosas que ya hoy se hacen”.
Competitividad y financiamiento
El dirigente fue más allá de la reforma y apuntó al problema estructural de competitividad. Comparó la situación local con la de Uruguay y Brasil, y cuestionó la falta de crédito productivo. “Acá no hay financiamiento. Necesitás créditos largos y baratos para animarte a invertir y generar empleo. En estas condiciones es imposible”, afirmó.
Según remarcó, las pymes representan el 70% del empleo y el 42% del PBI, pero no recibieron beneficios específicos en el proyecto. “Se van a seguir perdiendo puestos de trabajo. Con el temor a los juicios laborales es imposible tomar gente”, insistió.
Finalmente, vinculó la generación de empleo con la sostenibilidad previsional. “Hace 15 años que seguimos con seis millones de asalariados en blanco. Si no generamos más trabajo formal, no va a haber más aportantes y el sistema jubilatorio va a seguir quebrado”.
Con la sesión prevista para este viernes en la Cámara alta, la postura de la Federación Gremial marca el malestar de un sector empresario que esperaba cambios más profundos. Para su presidente, la reforma que se debatirá en el Senado deja intactos los problemas que, según advierte, siguen frenando la inversión y el crecimiento.


























