Razzini: “La reforma abre un plazo excepcional para blanquear trabajadores sin multas ni juicios”

En diálogo con ON24, la diputada destacó que el régimen de regularización apunta a reducir la informalidad del 43% y dar previsibilidad al mercado laboral

La diputada nacional Verónica Razzini defendió la reforma laboral recientemente aprobada y sostuvo que se trata de una herramienta clave para ordenar el mercado de trabajo y sentar las bases para una futura recuperación del empleo formal. En ese sentido, afirmó que la norma representa “una condición necesaria para que, cuando la economía termine de acomodarse, el motor definitivamente arranque”.

En relación al impacto político de la votación, especialmente dentro del espacio Provincias Unidas y el posicionamiento del socialismo, la legisladora consideró que se trata de una ley controversial pero esperada, y relativizó posibles consecuencias en el escenario provincial. “Es una ley en la que se trabajó mucho desde el año pasado. Cada legislador y cada espacio político decide posicionarse en un lugar, pero no creo que esto mueva el amperímetro en Santa Fe”, señaló.

Uno de los puntos centrales de la reforma es la regulación del derecho a huelga, un aspecto que generó fuertes cuestionamientos desde sectores sindicales. Razzini, quien ingresó a la política tras su participación en el movimiento empresarial antibloqueos, defendió las modificaciones y aseguró que buscan equilibrar derechos. “Personalmente presenté un proyecto para la protección integral del derecho a huelga. Creo que en Argentina se ha abusado de este derecho y los ciudadanos muchas veces quedan presos de esas situaciones”, afirmó.

La diputada remarcó que los bloqueos y protestas han afectado a trabajadores y ciudadanos, y consideró que la reforma introduce reglas claras. “Esto es un llamado de atención al sindicalismo. La gente está harta de vivir rehén de protestas que no les cambian la vida. Había que ordenar y establecer reglas”, explicó.

En cuanto al impacto en el sector empresario, Razzini destacó que la ley incluye un régimen de regularización laboral destinado a reducir la informalidad, que actualmente alcanza al 43% de los trabajadores. “Se va a ofrecer una ventana de tiempo para que los empleadores puedan blanquear trabajadores, con cuotas, quitas y eliminación de multas. La intención es incorporar al mercado formal a quienes hoy están fuera del sistema”, precisó.

Sobre el financiamiento sindical, otro de los debates que rodearon la reforma, la legisladora confirmó que la eliminación de las cuotas solidarias no formó parte del texto final, aunque dejó abierta la posibilidad de avanzar en ese sentido más adelante. “Las reglas de la democracia implican negociaciones. Hoy los empleadores también podrán negociar convenios y, si hay acuerdo, esas cuotas podrán quedar afuera”, indicó.

Finalmente, Razzini subrayó que la reforma laboral por sí sola no garantiza una mejora inmediata en los niveles de empleo, pero la consideró un paso indispensable. “Esta reforma es una condición. Sin ella, era imposible que la Argentina pudiera crecer y generar más empleo formal”, concluyó.

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