La ciudad de Neuquén atraviesa un momento de expansión comercial sin precedentes, impulsado por el dinamismo económico ligado a la cuenca Vaca Muerta y al crecimiento de la población y el consumo local. Esto quedó en evidencia en un análisis publicado recientemente por el portal Vaca Muerta News, que describió cómo cada vez más marcas nacionales e internacionales buscan abrir puntos de venta en la capital neuquina, pero muchas chocan contra una oferta limitada de locales bien ubicados.
Marcas que ya están operando o desembarcaron recientemente
Según el análisis de Vaca Muerta News, algunas de las cadenas que ya consolidaron presencia en Neuquén o reforzaron su expansión son:
- McDonald’s, que abrió un nuevo local en el oeste de la ciudad, fortaleciendo su red.
- Mostaza, con seis locales en funcionamiento, incluyendo un punto de alto tránsito sobre la Ruta 22.
- Juan Valdez, la cafetera colombiana de fuerte posicionamiento internacional, que inauguró dos locales en el aeropuerto de Neuquén —uno en el hall público y otro en el sector de embarque— aprovechando el crecimiento de flujo de pasajeros.
Además de estas cadenas de alimentos y retail vinculadas directamente al consumo masivo, franquicias locales también están expandiéndose: por ejemplo, la marca de empanadas Olivia abrió sus primeros puntos en Neuquén capital y en Plottier, logrando destacarse entre los mejores locales del país dentro de su red en términos de volumen de ventas.
La escasez de espacios y la presión de la demanda
El portal especializado describe que este flujo de marcas crea una tensión sobre la oferta de metros comerciales disponibles, especialmente en zonas de alto tránsito —centro, avenidas principales y corredores de expansión urbana— lo que eleva los valores de alquiler y reduce la disponibilidad de locales de tamaño adecuado para cadenas con altos requisitos de superficie.
Este patrón —marca creciente versus oferta escasa— es típico en ciudades con ciclos de crecimiento acelerado. Neuquén ya no se percibe como una plaza secundaria: se convirtió en un mercado estratégico dentro del mapa nacional, con marcas que no sólo quieren entrar sino quedarse y crecer.
Oportunidad para el inversor inmobiliario
Para el sector inmobiliario y los inversores en construcción comercial, este escenario representa una ventana de oportunidad concreta:
- Alta demanda por parte de cadenas con contratos a largo plazo y capacidad de pago redundante.
- Baja vacancia en local comercial bien posicionado, lo que reduce riesgos de inversiones paradas.
- Posibilidad de desarrollar proyectos “llave en mano” para marcas que requieren superficies específicas y diseño adaptado a estándares de franquicia.
Expertos en inversiones suelen destacar que cuando la oferta de locales no acompaña el ritmo de llegada de marcas, los retornos por alquiler —especialmente en ubicaciones prime— tienden a sostenerse por encima de promedios históricos locales y generan atractivos rendimientos para inversores que ingresan en etapas tempranas de la expansión.
Mirada hacia adelante
El crecimiento de licencias comerciales y nuevas aperturas en Neuquén confirma que la curva de dinamismo aún no tocó techo, aunque la principal limitante sigue siendo la escasez de espacios que cumplan con los estándares que exigen grandes marcas. Las decisiones de franquicias y empresas de retail de seguir evaluando la plaza —y la aparición de eventos como rondas de franquicias que atraen a operadores nacionales e internacionales— refuerzan la idea de que este es un ciclo expansivo con fundamentos estructurales.
En ese contexto, la construcción de locales comerciales nuevos, flexibles y bien ubicados se convierte en una inversión con doble ventana de rentabilidad: renta asegurada por contratos de marcas establecidas y revalorización del activo conforme Neuquén sigue consolidándose como un centro de consumo y servicios de la Patagonia.

























