Pasión por los fierros

La pasión por los fierros y por las marcas que los fabrican tiene como uno de sus principales escenarios el campo. Detrás de cada máquina hay ilusión y esfuerzo, pero también existe una identificación con la marca, con lo que ofrece, los beneficios que aporta y también los valores y principios que transmite. Todo eso hace que el vínculo se extienda, a veces, por varias generaciones.

Claas es una de esas marcas que enamoran. Para expresar ese sentimiento, en su fanpage www.facebook.com/claasargentina/ la compañía puso en marcha una iniciativa que invita a compartir un #MomentoCLAAS. Todos los meses, mediante fotografías, los seguidores muestran la belleza de la vida en el campo y el autor de la foto elegida se lleva una miniatura Claas.

Uno de los ganadores de este concurso es Edgar Perossa, que ofrece servicios de cosecha en Jesús María, Córdoba. En la foto ganadora se ve a sus hijos, Tiziano y Feliciano, corriendo hacía la cosechadora Lexion 570 como si fuera la nueva atracción de un parque de diversiones.

“Los chicos querían ir al campo a ver la máquina y como estábamos cerca los llevé”, confirma Edgar. “Saqué esa foto el primer día que largamos la campaña de cosecha este año en la zona de Jesús María. Era justo un 24 de marzo, el día de mi cumpleaños”, agrega.

El fanatismo de Edgar por los fierros también es compartido con sus dos hermanos, con quienes presta servicios en la zona norte de Córdoba. “En 1998 nos compramos una cosechadora CLAAS MEGA 218  y ahí nos dimos cuenta lo que andaba. Es una muy buena máquina, por la eficiencia y la forma en que nos rendía en zonas húmedas. Con ella siempre hicimos diferencia y como contratistas nos resolvía mucho mejor la tarea”, sentencia.

“Conociendo la máquina, preparándola bien y haciendo un buen mantenimiento, le sacamos mucho más jugo. Cuando terminamos la campaña se desarma entera y lo que está al 50% se cambia”, agrega.

En la actualidad, los hermanos cuentan con sembradoras, tractores y dos cosechadoras: una Lexion 570 C y otra Lexion 480, con las que cosechan entre 5.000 y 5.500 hectáreas de soja y maíz y otras 1.500 hectáreas de trigo y garbanzo. “Trabajamos casi siempre hasta las 23:30 y en el día hacemos 50 o 60 hectáreas. Otra máquina no lo hace”, asegura Edgar.

Las redes sociales reflejan este fenómeno fierrero y siempre son un buen lugar para compartir gustos y experiencias entre los fanáticos. “Me uní a distintos grupos de Facebook y Whatsapp y los uso bastante. Sirve mucho por el tema de los repuestos, consultas y problemas, y realmente agiliza muchísimo la comunicación”, señala Edgar arriba de su máquina mientras trilla soja en Cañada de Luque, una localidad al norte de la provincia de Córdoba.

En cuanto a las perspectivas para la campaña actual, Edgar no puede dejar de ser optimista y espera que el nuevo esquema de retenciones ayude a que el trabajo no esté concentrado solamente en una época del año. “Se ve otro movimiento, por lo menos hay buen ánimo en el ambiente. Y se nota en la cara de los productores”, concluye.

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