Una obra de $23.000 millones que destrabará inversiones industriales y urbanísticas en el sur del Gran Rosario

La Empresa Provincial de la Energía licita este jueves una nueva estación transformadora en Alvear que permitirá abastecer de electricidad a más de una decena de proyectos fabriles, logísticos y residenciales que hoy tienen frenado su crecimiento por falta de infraestructura energética.

La expansión industrial y urbana del cordón suroeste del Gran Rosario tendrá un impulso decisivo con la construcción de una nueva estación transformadora que la Empresa Provincial de la Energía (EPE) levantará en la localidad de Alvear. La obra, considerada estratégica para el desarrollo de la región, permitirá otorgar capacidad eléctrica a más de 13 proyectos industriales y residenciales que actualmente enfrentan limitaciones para avanzar debido a la falta de potencia disponible.

Hoy se abrirán los sobres con las ofertas para ejecutar la infraestructura, que demandará una inversión pública estimada en $23.000 millones y contará con financiamiento del Gobierno de Santa Fe.

La estación transformadora tendrá una capacidad de 80 MVA y estará ubicada sobre la ruta A012. Además de la instalación principal, el proyecto contempla la construcción de líneas complementarias de media y alta tensión para reforzar la red eléctrica de toda la zona comprendida entre Alvear, Piñero y localidades vecinas.

Según el cronograma oficial, la obra deberá estar finalizada hacia diciembre de 2027.

Energía para nuevas industrias y desarrollos urbanos

La falta de infraestructura eléctrica venía siendo uno de los principales obstáculos para el crecimiento de un amplio conjunto de emprendimientos productivos e inmobiliarios ubicados en el corredor sudoeste del área metropolitana de Rosario.

La nueva estación permitirá disponer inicialmente de unos 40 MW de potencia, volumen considerado suficiente para abastecer tanto a los desarrollos proyectados como a las nuevas unidades penitenciarias que se construyen en la zona de Piñero.

Desde la EPE explican que, aunque la inversión será afrontada por el Estado provincial, se trabaja en un esquema de comercialización anticipada de la capacidad energética requerida por cada emprendimiento. De esta manera, los proyectos que necesiten nuevas autorizaciones o regularizar su situación podrán adquirir la potencia necesaria, generando un mecanismo que permitirá recuperar parte de los recursos invertidos por la Provincia.

Un cambio de modelo para impulsar el crecimiento

La concreción de la obra también representa un cambio significativo en la forma de financiar la expansión de la infraestructura eléctrica.

Históricamente, la EPE exigía que los desarrolladores privados afrontaran la totalidad de las inversiones necesarias para ampliar la capacidad de distribución destinada a nuevos emprendimientos, para luego transferir esas instalaciones a la empresa provincial.

Ese esquema resultaba viable para grandes desarrollos impulsados por compañías con fuerte respaldo financiero y ubicados en zonas de alta valorización inmobiliaria. Sin embargo, la realidad del corredor sudoeste es diferente: gran parte de los proyectos son impulsados por desarrolladores medianos y pequeños que atienden a un mercado de clase media y no cuentan con la escala necesaria para asumir inversiones multimillonarias.

Además, la alternativa de financiar colectivamente una obra de esta magnitud entre distintos emprendimientos privados tampoco logró prosperar debido a la complejidad de coordinar intereses y reunir los recursos requeridos.

Gestión pública para acelerar inversiones privadas

La iniciativa fue impulsada a partir del trabajo conjunto entre el Ministerio de Desarrollo Productivo, la conducción de la EPE y el equipo provincial encargado de las nuevas unidades penitenciarias de Piñero.

Las gestiones permitieron superar obstáculos administrativos, financieros y regulatorios que durante años habían mantenido paralizado el proyecto. Con la licitación ya en marcha, la expectativa oficial es que la nueva estación transformadora se convierta en una pieza clave para acompañar la radicación de empresas, la expansión de parques industriales y el desarrollo de nuevos barrios en una de las zonas con mayor potencial de crecimiento del Gran Rosario.

La apuesta es clara: utilizar una inversión pública en infraestructura energética como motor para movilizar inversiones privadas y consolidar un nuevo polo de crecimiento productivo y urbano en el sur del área metropolitana.

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