En medio de los cambios que atraviesa la economía argentina, el empresario Juan Félix Rossetti planteó una mirada contundente sobre el presente y el futuro del mercado laboral: el país está ingresando en una etapa de fuerte reconfiguración, donde la generación de valor y la capacitación serán determinantes.
A través de un mensaje en redes sociales, Rossetti sostuvo que el escenario actual abre oportunidades concretas para quienes estén dispuestos a adaptarse, aprender y moverse hacia sectores dinámicos. “Está todo dado para quien tenga ganas de trabajar, se capacite y esté dispuesto a reinventarse”, afirmó.
El fin de ciertos modelos laborales
Según el empresario, uno de los cambios más significativos es el declive de esquemas laborales ligados a estructuras administrativas o a organizaciones que, en sus palabras, funcionaban bajo lógicas de privilegio.
“Quien pretenda seguir en ámbitos administrativos de Ciudad o en empresas de base prebendaria que cazaban en el zoológico, no le veo gran futuro”, advirtió, marcando un quiebre con modelos de empleo que durante años ofrecieron estabilidad, pero que hoy enfrentan un escenario más competitivo.
La idea central de su planteo es clara: el mercado empieza a exigir productividad real. “Si no agregás valor, quedás afuera”, sintetizó.
El auge de los sectores productivos
En contraposición, Rossetti destacó el crecimiento de actividades vinculadas a la economía real, donde la demanda de mano de obra ya muestra señales concretas.
Entre los ejemplos mencionó el desarrollo energético en Vaca Muerta, la expansión de la minería en la cordillera y el potencial del agro ante eventuales cambios en las condiciones impositivas. En estos sectores, señaló, ya se observa un flujo de trabajadores que migran en busca de mejores ingresos y oportunidades.
“Basta ver a los operarios que se están yendo al sur, a la minería o al campo a operar maquinaria de alto costo”, indicó.
Oficios y servicios: otra oportunidad en alza
Más allá de las grandes industrias, el empresario también puso el foco en un fenómeno creciente en las ciudades: la valorización de los oficios y servicios técnicos.
Electricistas, plomeros, gasistas e instaladores aparecen, en este contexto, como perfiles cada vez más demandados, en línea con un mercado que premia habilidades concretas y resolutivas.
A esto se suman sectores como el turismo y los servicios, que también se perfilan como generadores de empleo en un esquema económico más abierto y dinámico.
Un cambio de mentalidad
El planteo de Rossetti no se limita a una descripción del escenario, sino que busca interpelar directamente a los trabajadores. La clave, según su visión, está en la capacidad de adaptación.
Capacitarse, reinventarse y orientarse hacia actividades productivas son, para el empresario, las condiciones necesarias para aprovechar el nuevo ciclo.
“Argentina será próspera y productiva”, concluyó, dejando en claro su expectativa de un cambio estructural en el perfil económico del país.


























