La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, mantuvo un encuentro privado con empresarios convocados por la Fundación Libertad en el edificio Faro, frente al Parque España, en Rosario. Durante su exposición, trazó un diagnóstico sobre la evolución de la seguridad en el país, defendió los resultados obtenidos por el Gobierno nacional y sostuvo que consolidar esos avances es una condición indispensable para el desarrollo económico.
Ante un auditorio integrado por referentes del sector privado, la funcionaria afirmó que “Argentina registra hoy la tasa de homicidios más baja de América Latina”, con un índice de 3,6 homicidios cada 100.000 habitantes, y destacó especialmente la recuperación de Rosario tras la implementación del Plan Bandera.
“Ustedes, los rosarinos, fueron determinantes para alcanzar ese resultado. El impacto del Plan Bandera demostró que, con decisión política, coordinación y el compromiso de las fuerzas de seguridad y de la sociedad, es posible recuperar el control del territorio”, expresó.
Monteoliva remarcó que el país registra actualmente alrededor de mil homicidios menos que hace diez años y utilizó esa evolución para contextualizar la problemática de la violencia. Según explicó, mientras la tasa de homicidios descendió, otros indicadores como los siniestros viales y los suicidios crecieron significativamente durante la última década.
La ministra también advirtió sobre la transformación del crimen organizado y sostuvo que las organizaciones criminales “ya no se dedican únicamente al narcotráfico”, sino que diversificaron sus actividades hacia la trata de personas, el contrabando, la minería ilegal, el lavado de activos y otros delitos complejos.
En ese sentido, señaló que América Latina continúa siendo la región más afectada por este fenómeno. Aunque concentra apenas entre el 8% y el 9% de la población mundial, explicó que reúne el 35% de los homicidios del planeta y que la mitad de esos crímenes está vinculada al crimen organizado.
Frente a ese escenario, destacó que Argentina presenta indicadores considerablemente inferiores. Según precisó, el 19% de los homicidios registrados en el país están relacionados con organizaciones criminales, una proporción que se ubica por debajo del promedio mundial y muy lejos de los niveles observados en países como Colombia, México o incluso Uruguay.
La funcionaria sostuvo que el principal desafío consiste en hacer sostenibles los resultados alcanzados. Para ello, consideró indispensable fortalecer la inteligencia criminal, modernizar los sistemas penitenciarios, mejorar la coordinación entre las fuerzas de seguridad federales y provinciales y agilizar la respuesta del sistema judicial.
En otro tramo de su exposición, Monteoliva destacó la cooperación internacional como uno de los pilares de la política de seguridad. Señaló que Argentina mantiene un trabajo permanente con organismos estadounidenses como el FBI, Homeland Security y la DEA, y afirmó que ningún país puede enfrentar por sí solo el avance del crimen organizado.
“La seguridad hoy supera las fronteras. Si a los países vecinos no les va bien, tampoco alcanza con que Argentina mejore sus indicadores”, sostuvo.
Finalmente, advirtió que Sudamérica atraviesa una etapa crítica por el crecimiento de las economías criminales ilegales y mencionó como ejemplo el fuerte incremento de la producción de cocaína en Colombia durante los últimos años, al considerar que ese fenómeno obliga a profundizar la cooperación regional para preservar la seguridad y consolidar un escenario favorable para la inversión y la actividad económica.


























