¿Cuánto puede conseguir Santa Fe de Macri?

El informe de  Darío H. Schueri desde Santa Fe Capital

Mauricio Macri y Miguel Lifschitz cargaron sus flamantes trineos con promesas e ilusiones de un 2016 venturoso y con baja inflación, madre de todos los males. El padre que era el cepo cambiario, ya fue desterrado por decreto.

A los santafesinos sólo nos resta orar para que tardío- pero anunciado- fenómeno de El Niño no golpee con la fuerza que pronostican los climatólogos; las “precipitaciones por sobre lo normal” ya comenzaron a caer en el Norte, incrementando los de por si desbordantes niveles de los ríos.

Sería deseable que los intereses políticos no se entremezclen con las angustias de quienes padecen tan lacerante situación. Y los afectados actúen con serenidad y prudencia. Y más conveniente aún sería que las autoridades sigan protocolos que hace tiempo vienen elaborando los distintos comités de “gestión de riesgo”, y actúan con firmeza. Sino sobrevendrà el caos. Esta situación pinta agravarse.

Desde el Ministerio de Economía provincial muestran que sobre finales del año la economía en Santa Fe prácticamente no creció, y esperan ansiosos el desarrollo de las medidas que el gobierno nacional irá tomando para ameritar su impacto territorial. Por lo pronto, el salvífico fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre el caso ANSES le insufló al gobierno de Miguel Lifschitz el aire fresco de unos 500 millones de pesos mensuales (13,48% coparticipable a comunas y municipios) y la posibilidad de negociar casi 40 mil millones de acreencias con la nación.

Tras la sanción “express” del presupuesto 2016, las Bolsas de Comercio de Santa Fe y Rosario salieron raudamente a quejarse porque contiene reformas tributarias (que no deberían haberse hecho, dicen) que “significan una mayor presión tributaria sobre los contribuyentes provinciales, sobre los que ya pesa una enorme carga de impuestos nacionales”; Lifschitz les respondió que es un presupuesto “equilibrado y razonable”, a la vez que consideró que los aumentos tributarios tienen un “sentido progresista”, ya que impactarán sobre los sectores de mayores recursos”.

En la misma rueda de prensa, el Gobernador anunció que se giraron más de 200 millones de pesos a comunas y municipios con dificultades para afrontar el pago del medio aguinaldo, y ponderó la actitud de los gremios estatales santafesinos ante la próxima negociación paritaria: “están actuando con mucha prudencia”, los palmeó. Un par de días antes la inter sindical de gremios estatales (sin UPCN) había profetizado, casi como una expresión de deseos, las más terribles calamidades que caerán sobre los argentinos como consecuencia del gobierno de Macri y su “política de ajuste y transferencia de ingresos desde los trabajadores hacia los sectores agropecuarios” – ¿otra vez la grieta?-, anticipando pedidos de aumentos salariales casi fantasiosos; “vamos a esperar los criterios nacionales”, dijo el Gobernador, mientras atinadamente la Ministra de Educación Claudia Balague optó por sugerir una paritaria dividida en dos tramos, atentos a un posible descenso de la inflación a partir de mediados del año que viene.

Este año, Amsafé había conseguido del gobierno de Bonfatti un 35 por ciento de aumento en las categorías más bajas; o sea salario inicial de jornada simple.

Uno de los desafíos de Miguel Lifschitz antes de jurar como Gobernador se lo hizo saber a la doctora y profesora Balague, primera Ministra confirmada en el cargo: “quiero empezar las clases sin un solo vidrio roto en las escuelas”. Durante las vacaciones, una legión de trabajadores se encargarán del cometido en cada una de las casi cinco mil escuelas diseminadas en todo el territorio santafesino.

La impronta del Gobernador Lifschitz, más allá de las gestualidades operativas y funcionales, estará atada a las respuestas concretas que el gobierno nacional dé a los múltiples pedidos con efecto retroactivo que los ministros santafesinos desgranan sobre los escritorios de sus pares nacionales. El gobierno de Macri también busca legitimar ante la sociedad su ajustado triunfo, y los funcionarios santafesinos regresan con las alforjas repletas de promesas.

En la materia seguridad, el Ministro Pullaro ya había comenzado la ronda de reuniones con su par Bullrich antes de que los dos juraran. Patricia Bullrich quien postergó para enero la visita a esta capital para seguir respaldando al hiperactivo Ministro santafesino, con quien firmaron protocolos de trabajo conjunto, básicamente en un desafío mutuo: el combate contra el tráfico y comercialización de drogas.

Pullaro consiguió lo que, por desidia del anterior gobierno nacional, siempre desesperó por obtener su antecesor Lamberto: la conformación de un comando unificado para la coordinación de las tareas, y que los organismos nacionales de control financiero (AFIP, ANSES, UIF y Banco Central)  suministren datos para la lucha contra el lavado de dinero proveniente del narcotráfico. “Si queremos ir sobre los dueños del negocio, sobre los lavadores del dinero, sobre los profesionales que asesoran en el delito a estas bandas criminales, tenemos que tener acceso a esos datos. Queremos ir hasta el hueso en la cuestión del narcotráfico en nuestra provincia”, desafió Pullaro, que no para de caminar la Provincia visitando cuanto presidente comunal e intendente se lo pida.

Sumado a la reparación de edificios escolares, el Gobernador le pidió al Ministro de la Producción Luis Contigiani que prepare una batería de anuncios para las Pymes que tendrá como eje lo presentado en Alcorta junto al Gobernador y el Ministro del área nacional Buryaile hace una semana.

Contigiani está expectante por los acuerdos de la OMC en Nairobi, donde los 160 países asistentes firmaron un acuerdo para que en 2018 no existan más subsidios agrícolas. Sólo habrá un listado de excepciones hasta 2023. Santa Fe es exportadora de alimentos, y tal como se definió en el reciente cónclave de Alcorta, donde el Gobierno presentó a las entidades del sector un Documento Programático para la articulación de políticas agropecuarias, industriales, de comercio y servicios, “hay que propender al desarrollo sustentable, integrando el territorio con valor agregado”. Habrá financiamiento para incorporación de tecnología y equipamiento.

El abogado santafesino Domingo Rondina le agradeció por twitter al Presidente Mauricio Macri por “haber puesto de moda a los constitucionalistas” con sus controvertidos decretos. El primero, nombrando en comisión a dos jueces para la Corte Suprema de Justicia (Rosatti y Rosenkrantz), y el del miércoles pasado interviniendo la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) y la Autoridad Federal de Tecnología de la Información y las Comunicaciones (Aftic).

El Gobernador Lifschitz fue muy prudente al opinar sobre la cuestión, resaltando que el socialismo había votado favorablemente en general la denominada Ley de Medios, y que si bien el Presidente Macri estaba haciendo uso de una potestad legítima, no se debía soslayar de aquí en más el debate en el Congreso si se quiere enmendar la Ley.

José Corral fue más elíptico aún en el respaldo personal e institucional como presidente del Comité nacional de la UCR, apoyando “todas las medidas necesarias para mejorar las comunicaciones en el país”. Debido a que la UNL acaba de inaugurar su canal de televisión en virtud de la Ley de Medios, Corral prefirió desviar su apoyo a la necesidad de “avanzar en materia de comunicaciones. Hoy no funcionan bien ni siquiera los teléfonos móviles. Se requieren inversiones y pluralidad de oferentes y alternativas. El gobierno demuestra con este primer paso que ha tomado la determinación de mejorar en este aspecto”, dijo. Y solo como al pasar se refirió al meandro de la polémica, comentando que desde la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual  “observamos con preocupación la forma en que fue aplicada, muy lejos de la pluralidad de voces pregonada”.

A su turno, el diputado santafesino del Frente Renovador Alejandro Grandinetti declaró que el bloque massista apoya la “legítima” intervención en la AFSCA pero marcó límites, a la vez que pidió la necesaria la “revisión de los últimos actos administrativos”.  Grandinetti exigió que cualquier modificación en materia de comunicación se haga por ley, respetando la división de poderes, que es la premisa básica de un sistema republicano“.

En el Pro local opinan que  el ahora ex titular del Afsca Martín Sabbatella, intenta mostrarse como una víctima de las prácticas de persecución que él lideró durante años.

Sin dudas Mauricio Macri con sus audaces medidas pondrá en vilo no solo a sus naturales adversarios – a esta altura ya caracterizados como enemigos – del FPV, sino que obliga a sus socios y adherentes a contorsionarse políticamente para apoyarlo.

Signos de la nueva Argentina.

 

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