La histórica fábrica de porcelana Verbano, ubicada en Capitán Bermúdez, atraviesa una nueva instancia crítica y abrió un programa de retiros voluntarios con el objetivo de reducir más de la mitad de su actual planta de personal.
Según publicó La Capital, la compañía busca que 30 empleados adhieran al esquema de desvinculaciones, en un contexto marcado por la retracción del consumo interno, el aumento de los costos operativos y la competencia de productos importados que ingresan al país a valores difíciles de igualar para la producción local.
Verbano es una de las dos únicas plantas de porcelana que permanecen activas en la Argentina y cuenta con más de 70 años de trayectoria. Su origen se remonta a 1953, cuando comenzó la construcción de la planta en Capitán Bermúdez, inspirada en la fábrica italiana vinculada al Lago Maggiore.
Durante décadas, la marca fue sinónimo de vajilla de calidad, con presencia en hogares, restaurantes, hoteles y eventos formales de todo el país. Sin embargo, la crisis productiva actual volvió a poner en tensión la sustentabilidad del negocio.
Desde el ámbito sindical advirtieron que la situación genera incertidumbre entre las familias de los trabajadores y preocupación por el impacto que podría tener en Capitán Bermúdez. Si bien por ahora la empresa avanzó con retiros voluntarios, existe inquietud sobre eventuales medidas adicionales si el escenario económico no mejora en los próximos meses.




























