La emblemática fabricante de cosechadoras Vassalli podría concretar en las próximas semanas un nuevo cambio de propietarios, en una operación que busca garantizar la continuidad de una de las marcas más tradicionales de la maquinaria agrícola argentina.
Las negociaciones se encuentran en una etapa avanzada y, de prosperar según lo previsto, el traspaso podría cerrarse antes de finalizar junio. El esquema contempla la adquisición de la empresa por un valor simbólico y la absorción total de sus compromisos financieros, en medio de una profunda crisis que mantiene prácticamente paralizada la actividad industrial en la planta de Firmat.
Al frente de la propuesta aparece Roberto Santiago Chinelli, un nombre con extensa trayectoria dentro de la compañía. El empresario ocupó distintos cargos de conducción en Vassalli a lo largo de las últimas décadas y fue gerente general durante parte de 2024. Ahora lidera una iniciativa respaldada por inversores argentinos interesados en relanzar la firma.
Una empresa paralizada y con problemas financieros
La operación llega después de meses de dificultades económicas, conflictos laborales y caída de la producción. Actualmente, los trabajadores mantienen un esquema reducido de asistencia a la planta, producto de acuerdos alcanzados entre la empresa, el gremio metalúrgico y las autoridades laborales de Santa Fe.
La situación se agravó durante el último año con retrasos salariales, dificultades para sostener la actividad y la búsqueda permanente de alternativas para evitar el cierre definitivo de la compañía.
En este contexto, el principal atractivo de la operación no radica en el valor de compra, sino en la responsabilidad que asumirán los nuevos propietarios. Fuentes vinculadas a las negociaciones señalan que el grupo inversor absorberá la totalidad de los pasivos acumulados por la empresa, cuyo monto no fue informado oficialmente.
El plan para relanzar la marca
La propuesta contempla una reorganización integral de Vassalli. Además de normalizar la situación financiera y recuperar gradualmente la actividad fabril, el proyecto incluye una estrategia de modernización tecnológica orientada a desarrollar nuevos productos y mejorar la competitividad de la compañía.
Entre los ejes de trabajo figura también la creación de herramientas financieras propias para facilitar la comercialización de maquinaria, un aspecto clave en un mercado donde los grandes fabricantes internacionales cuentan con estructuras de crédito que les permiten ofrecer financiamiento directo a los productores.
El objetivo es reposicionar a Vassalli en un sector cada vez más competitivo y dominado por jugadores globales, aprovechando el reconocimiento histórico que mantiene la marca dentro del mercado argentino.
Una historia de más de siete décadas
Fundada en 1949 por Roque Vassalli, la compañía fue pionera en la fabricación de cosechadoras en el país y durante décadas se convirtió en un símbolo de la industria nacional.
A lo largo de sus 77 años de historia atravesó distintos ciclos de crecimiento, cambios de accionistas, concursos preventivos y procesos de reestructuración. Sin embargo, logró mantenerse como una referencia dentro de la maquinaria agrícola argentina.
Ahora, en uno de los momentos más complejos de su trayectoria, la firma parece acercarse a una nueva etapa. Si las negociaciones llegan a buen puerto, la histórica planta de Firmat podría iniciar un proceso de recuperación que buscará devolverle protagonismo a una de las marcas más emblemáticas del agro nacional.



























