Después de casi 30 años de historia y una expansión que la convirtió en una de las marcas gastronómicas más reconocidas del país, Rock&Feller’s se prepara para regresar a Córdoba. El desembarco se concretará en el marco de un ambicioso desarrollo comercial que se proyecta en uno de los principales accesos de la ciudad.
La iniciativa es impulsada por Guillermo “Willy” Fernández Christe, creador de la cadena gastronómica, junto a la desarrollista porteña Upgrade. El emprendimiento se levantará en un terreno de aproximadamente 40.000 metros cuadrados ubicado en la zona de avenida Colón, Circunvalación y el sector del Tropezón, un punto neurálgico para la circulación urbana.
Según el proyecto preliminar, unas 36.000 metros cuadrados estarán destinados a la construcción de un complejo que combinará locales comerciales, propuestas gastronómicas, espacios recreativos y áreas al aire libre. La obra demandaría entre tres y cinco años para su concreción total.
Las primeras imágenes difundidas muestran un concepto arquitectónico moderno, con predominio de madera, vidrio y acero, además de amplios espacios abiertos integrados con áreas verdes. La propuesta apunta a convertirse en un centro de experiencias y consumo, alejándose del formato tradicional de shopping cerrado.
Hasta el momento, la única marca confirmada para integrar el desarrollo es Rock&Feller’s. La tradicional cadena gastronómica ocupará un lugar central dentro del complejo y volverá así a la ciudad donde comenzó su historia en 1996.
La marca nació en Córdoba cuando Fernández Christe, por entonces estudiante de Arquitectura, decidió apostar por un concepto innovador para la época: fusionar en un mismo espacio la dinámica de un bar con la propuesta de un restaurante. A esa idea sumó una fuerte identidad vinculada al universo del rock, con objetos de colección, instrumentos musicales, fotografías y elementos históricos que terminaron convirtiéndose en el sello distintivo de la empresa.
Con el paso de los años, Rock&Feller’s expandió su presencia fuera de Córdoba y encontró en Rosario uno de sus principales mercados. Actualmente cuenta con locales en esa ciudad y también en Buenos Aires, donde recientemente inauguró una de sus aperturas más importantes.
Lejos de apoyarse únicamente en la nostalgia, la firma llega a esta nueva etapa con una propuesta renovada. Su oferta gastronómica supera las 140 opciones e incluye carnes maduradas, platos de inspiración italoamericana, finger foods y una amplia carta de coctelería. La experiencia temática vinculada al rock continúa siendo uno de sus principales atractivos, aunque adaptada a las nuevas tendencias de consumo.
La apertura en Córdoba representa mucho más que una nueva inversión comercial. Significa el retorno de una marca nacida en la provincia que, tras consolidarse en distintas ciudades del país, apuesta a volver a sus orígenes con el proyecto más ambicioso de su historia.
























