Microcirugía Ocular proyecta una nueva sede de hasta 2.500 m² tras 17 años de crecimiento

En diálogo con ON24, el oftalmólogo Matko Vidosevich anticipó los detalles del proyecto que se desarrollará en Corrientes y Catamarca. La iniciativa contempla una primera etapa de 250 m² destinada a investigación ocular, que será inaugurada próximamente, mientras que la obra principal tendrá un plazo estimado de tres años

Hace 17 años, el doctor Matko Vidosevich puso en marcha Microcirugía Ocular con un objetivo que, según cuenta, comenzó como un sueño personal y colectivo: construir una clínica oftalmológica de referencia. Hoy, ese proyecto atraviesa una nueva etapa, con una mudanza y ampliación que llevará la infraestructura a una escala mayor.

Microcirugía es una clínica oftalmológica que surgió hace 17 años con un sueño personal y de conjunto de tener una clínica, las mejores de la región y del país”, explica Vidosevich. Y agrega: “Eso no ocurre de un día para otro, eso es consecuencia en los principios que mueven a ese objetivo y lleva muchos años construirlo”.

El actual momento de la institución, sostiene, es consecuencia de ese proceso. “Hoy en día, después de 17 años, empiezan a verse lo que son los primeros brotes de una semilla que fue plantada, a lo que yo creo que va a ser el árbol maduro”, afirma, con la mirada puesta en los próximos años.

Actualmente, 36 oftalmólogos trabajan directamente en Microcirugía, mientras que unas 70 personas forman parte del equipo. A eso se suma una red de consultorios vinculados a su actividad y al acuerdo con Grupo Gama. En total, cuenta con 14 consultorios oftalmológicos exclusivos.

“Hoy Microcirugía es una clínica de salud oftalmológica consolidada en el medio, con principios fuertes, difícil en la coyuntura que vivimos en la salud en Argentina, pero que hemos sabido mantener en base a un crecimiento sostenido en tecnología, en recursos humanos, en atención y en cantidad de médicos”, señala Vidosevich.

Una nueva sede para acompañar el crecimiento

El crecimiento de la actividad también comenzó a plantear un límite físico. La respuesta será una nueva sede en un edificio de estilo francés y valor patrimonial, cuya fachada original será conservada.

El proyecto es un proyecto que lo venía buscando desde hace mucho tiempo, quería buscar ‘el lugar’”, cuenta el oftalmólogo. La propiedad, explica, permitirá preservar su fachada y, al mismo tiempo, desarrollar una nueva construcción hacia arriba, en diálogo con la altura de los edificios linderos.

En principio, el proyecto contempla entre 2.300 y 2.500 metros cuadrados, distribuidos en cuatro pisos, aunque el propio Vidosevich no descarta que la superficie pueda crecer en función de las necesidades futuras.

Es una apuesta importante en lo que es una clínica oftalmológica”, resume.

La primera etapa ya tiene fecha. En aproximadamente un mes o un mes y medio, según las previsiones actuales, quedará terminada un área de 250 metros cuadrados destinada exclusivamente a investigación ocular, genética y enfermedades de retina.

“Eso va a ser una novedad a nivel mundial”, sostiene Vidosevich, al referirse a las líneas de investigación que proyectan desarrollar.

La parte principal de la obra, en tanto, contempla unos 2.000 metros cuadrados y comenzará próximamente. El plazo estimado es de dos años y medio a tres años.

Tecnología, investigación y lo que viene

Para Vidosevich, la ampliación no responde solamente a una cuestión edilicia. La medicina oftalmológica continúa incorporando nuevas áreas y tecnologías, y la clínica busca anticiparse a ese escenario.

Parece que llegamos a un techo en algunos momentos, pero después hay áreas que todavía ni las sabemos, y que se van a explotar”, plantea. Entre ellas menciona el desarrollo de la genética, la robótica y la investigación, campos que, según sostiene, podrían adquirir un peso cada vez mayor en los próximos años.

“Eso requiere espacio y recurso humano”, apunta.

En paralelo, Microcirugía mantiene una fuerte inversión en equipamiento y capacitación. La institución trabaja junto con Grupo Gama en el área quirúrgica, donde cuenta con dos quirófanos exclusivos de oftalmología y se realizan cerca de 400 cirugías mensuales.

Vidosevich destaca además las inversiones realizadas en cirugía refractiva, cirugía de catarata, retina, glaucoma y trasplante de córnea, entre otras áreas.

Siempre estamos a la vanguardia en tecnología, el mejor equipamiento diagnóstico lo tenemos en todas las áreas”, afirma. A eso suma una política de formación: “Permanentemente enviamos médicos al exterior para que los profesionales que estén acá sean los mejores de Rosario y los mejores del interior”.

Para el oftalmólogo, el momento actual es la consecuencia de una construcción que llevó casi dos décadas. “El salto ya es notorio, lo que pasa es que nosotros siempre estamos a la vanguardia en tecnología”, sostiene. Y completa: “Hoy se empieza a nombrar y se empieza a visualizar, pero es una consecuencia de muchos años”.

Buenos Aires, el próximo desafío

El doctor Vidosevich también empieza a proyectar nuevos desafíos fuera de Rosario. Uno de ellos tiene como escenario Buenos Aires, aunque por ahora prefiere mantener los detalles en reserva.

Consultado sobre un posible desembarco, admite que ya existe un proyecto en evaluación. “Es un proyecto en Buenos Aires que puedo desembarcar también”, adelanta.

La mirada hacia adelante también está puesta en la continuidad del proyecto y en el recambio generacional. Sus hijos se encuentran capacitándose en el exterior y, según cuenta, forman parte de la idea de darle continuidad al camino iniciado hace 17 años.

“Hay una generación que está en los jóvenes que están acá formándose, en mis hijos que continúan este legado y que están capacitándose afuera para continuar y mejorar”, sostiene.

El propio Vidosevich imagina que, con el tiempo, su rol irá cambiando: “Yo creo que voy a acompañar, pero van a liderar otros más capacitados a lo que se viene”.

Un sueño más allá de la clínica

Vidosevich también piensa en una etapa que excede el crecimiento empresarial y profesional. Su otro gran proyecto es crear una fundación destinada a personas que no puedan acceder a determinados tratamientos.

Mi sueño personal es tener una fundación, para gente que no tenga recursos”, afirma.

La idea, explica, nace de su propia trayectoria y de una concepción personal sobre la profesión y la vida. “Soy un agradecido a todo lo que me dio, empecé muy abajo, y por mi filosofía de vida creo que en algún momento uno tiene que devolver humildemente lo que la vida le da”.

Mientras la nueva sede comienza a tomar forma, el proyecto de Microcirugía vuelve así a encontrarse con aquella idea inicial de hace 17 años: crecer, incorporar conocimiento y tecnología y preparar una estructura que pueda continuar más allá de una sola generación.

Los logros son grupales, no existe la soledad para ningún tipo de triunfo”, dice Vidosevich. Y en esa definición incluye a los profesionales, al equipo que trabaja en la clínica y a su familia: “Los veo y los siento como una gran familia”.

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