Facebook tuvo un freno

En internet también rige la regla de que todo lo que sube tiene que bajar. Ya le pasó a Yahoo, MSN y ahora, en el año de su décimo aniversario, empieza a sucederle a Facebook.

Con 1.190 millones de usuarios, Facebook es la red social más grande del mundo. De hecho, según un estudio del Pew Research Center realizado en Estados Unidos y publicado el lunes, la cantidad de gente que utiliza esta red social pasó de 67% a 71% de los encuestados.

Pero Facebook ya no es lo que era. Esos usuarios que están marcando el leve crecimiento en el uso son adultos y no los adolescentes que catapultaron a la fama a la red social, llenando el sitio de selfies y fotos de fiestas.

Cosa de grandes

El antropólogo Daniel Miller de la University College London lideró un estudio sobre el uso de Facebook a lo largo de ocho países de Europa, llamado Global Social Media Impact Study, publicado a fines de diciembre.
La principal conclusión de esta investigación europea respecto al uso de la red social entre los adolescentes de 16 a 18 años es contundente: “Facebook no solo está decayendo, sino que básicamente está muerto y enterrado. La mayoría de ellos se sienten avergonzados de que siquiera se los asocie” con la plataforma.

Miller también concluye sobre su estudio que “hubo un tiempo en que los padres estaban preocupados si sus hijos se unían a Facebook. Ahora los chicos dicen que es su familia la que insiste para que se queden allí para publicar sobre sus vidas”.

Tanto el estudio estadounidense como el europeo afirman que esos adolescentes se están desplazando hacia otras redes sociales más especializadas (y despobladas de adultos). Para comunicarse con los amigos más cercanos están Snapchat y WhatsApp, mientras que Twitter se usa para escribir a contactos más amplios e Instagram para compartir fotos.

El concepto de “todo en uno” de Facebook no solo resulta poco atractivo para los más jóvenes, sino que también es otro de los motivos de su inevitable caída.

Por mucho compartir

En 2008 Mark Zuckerberg vaticinó que en 2009 la gente compartiría en Facebook el doble de contenido del total de ese año, y que al otro año la cantidad se volvería a duplicar. Su predicción, llamada la “ley Zuckerberg”, se cumplió. Sin embargo, esa misma vorágine del “compartir” es lo que está matando a la red.

Un usuario promedio tiene 1.500 potenciales historias para desplegarse en su feed de noticias cada vez que ingresa. Desde agosto, el algoritmo de Facebook prioriza 300 publicaciones basándose en cuán a menudo ese usuario interactúa con un amigo, página o tipo de contenido para bien (cliqueando en “me gusta”, por ejemplo) o para mal (reportando abuso).

“El problema con el que se han topado es el problema de compartir, el de la ley de Zuckerberg”, dijo el analista Benedict Evans al sitio Business Insider. Y agregó: “El feed de noticias se ha convertido en un agujero negro y está colapsando por su propio peso”.

En un principio, Facebook permitía estar informado sobre los hechos importantes de la vida de amigos y familiares. Ahora, una noticia importante puede perderse en el océano algorítmico y jamás llegar a destino.
“Cuando Facebook empezó en 2004, publicar una foto significaba conseguir una memoria USB y una cámara. Era muy molesto y nadie lo hacía. Hoy cientos de millones de pedazos de contenido circulan por el sistema”, dice Chris Cox, vicepresidente de producto de Facebook en un anuario dirigido a los inversionistas. El documento, que contiene estadísticas de la compañía ilustradas con divertidos dibujos (algunos de los cuales se despliegan en este informe), fue filtrado por el sitio de tecnología TechCrunch, el cual lo obtuvo a través de una fuente.

Si la ley de Zuckerberg se sigue cumpliendo, ¿cómo hará Facebook para manejar 3.000 potenciales historias? ¿Y 6.000?

Con este problema a la vista, la compañía californiana contrató al profesor Yann LeCun del Center for Data Science de la Universidad de Nueva York para liderar un laboratorio de inteligencia artificial y crear un nuevo algoritmo.

Ahora, la selección de historias “podría incluir cosas como clasificar (los mensajes) en el feed de noticias o determinar los anuncios que se muestran a los usuarios para que sean más pertinentes”, explicó LeCun.
La publicidad también se ha convertido en un arma de doble filo para Facebook.

Inversores enojados

A fines de diciembre el juez de distrito estadounidense Robert Sweet dijo que Facebook, Zuckerberg y decenas de bancos enfrentarían una demanda que acusa a la compañía de internet de engañar a los inversores sobre su condición financiera antes de su oferta pública inicial de u$s 16.000 millones en 2012.

Los inversores alegaron que Facebook debería haber divulgado, entre otras cosas, sus previsiones internas sobre cuánto se reducirían sus ingresos en el futuro por el uso de móviles. El mismo, escribió Sweet, tuvo un impacto “negativo importante” en los ingresos de la empresa.

“Lo interesante sobre los móviles fue que sabíamos que se venía, solo elegimos el abordaje equivocado”, afirma Cox en el anuario de Facebook dirigido a los inversionistas.
Hoy en día la red social obtiene la mitad de sus ganancias de los ingresos desde móviles. Entre sus usuarios activos mensuales, 74% ingresan a la plataforma desde sus teléfonos o tabletas. Según el documento filtrado, este promedio desciende a 60,6% en países como Turquía y sube a 81,6% en Suecia.

Para sacar más beneficios de este público móvil, Facebook lanzó las publicidades con video en diciembre. Se trata de spots de hasta 15 segundos que se autoreproducen en el feed de noticias y a los cuales el usuario solo puede quitarles el sonido.

Por esos segundos, los anunciantes podrían llegar a pagar u$s 2 millones diarios para su distribución en la comunidad de Facebook de entre 18 y 54 años.

Si bien se trata de una buena estrategia desde el punto de vista económico, podría alienar a los usuarios. Según una encuesta publicada en noviembre por la consultora de marketing Analytic Partners, 83% de los usuarios afirman que los videos publicitarios son una “intrusión” y que probablemente los van a “ignorar”.

Mucho tiene para replantearse Facebook este febrero, cuando cumpla 10 años. Para Evans, el peligro para la compañía es convertirse en la nueva Yahoo: “Miles de millones de personas usan este producto, pero nadie en realidad piensa en él” l

Fuente: Cronista

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