La empresa rosarina CRUCI, a través de su unidad de negocio Crucijuegos Espacios Públicos, alcanzó un nuevo hito en su historia al concretar su primera exportación a Europa, con un embarque de juegos infantiles que tendrá como destino una localidad de La Rioja, España. Se trata de un Selva Mediano y un Refugio del Bosque, dos equipos diseñados, desarrollados y fabricados íntegramente en Rosario que cumplen con la norma europea UNE EN 1176, uno de los estándares de seguridad más exigentes para áreas de juego infantiles.
La operación no solo marca el ingreso de la compañía al mercado europeo, sino que también refleja un proceso de trabajo que demandó años de inversión, desarrollo tecnológico y adecuación de procesos para alcanzar las certificaciones requeridas. Desde la empresa destacaron que la decisión de certificar sus productos fue parte de una estrategia de largo plazo, con el objetivo de competir en mercados internacionales incluso antes de contar con operaciones comerciales concretas.
“No mandamos un contenedor con juegos a España. Mandamos una historia, una historia hecha con muchas manos y contada con mucho orgullo por quienes lo hicieron posible“, expresaron desde la compañía en sus redes sociales al anunciar la exportación, donde definieron el envío como “un paso enorme” que abre nuevas posibilidades de crecimiento.
La certificación UNE EN 1176 comenzó a formar parte del camino de internacionalización de CRUCI en 2024, cuando obtuvo la aprobación para su primera familia de productos tras un extenso proceso de validación de diseño, ingeniería, materiales, fabricación y seguridad. A comienzos de 2026, una segunda línea de juegos recibió la misma certificación, ampliando así el catálogo habilitado para comercializarse en Europa.
Desde la empresa remarcaron que alcanzar estos estándares significó “un desafío muy grande y muy lindo a la vez”, ya que implicó elevar aún más los procesos internos. “La calidad la hacemos todos y eso hoy nos permitió llevar a cabo este gran hito”, señalaron, al destacar que la exportación fue posible gracias al trabajo conjunto de todas las áreas de la organización y a un sistema de rigurosos controles de calidad.
Un proceso íntegramente desarrollado en Rosario
Los juegos fueron fabricados en el complejo industrial que CRUCI posee en Rosario, donde integra ingeniería, producción, control de calidad y logística en una planta de más de 20.000 metros cuadrados. Además, la empresa cuenta con una aduana dentro de su propio predio, lo que permite agilizar la operatoria de comercio exterior y optimizar los tiempos de despacho hacia el exterior.
La llegada de los juegos a España también incluye el acompañamiento técnico de profesionales de las áreas de Mejora Continua y Servicios de la compañía, quienes supervisarán la instalación junto a equipos locales. El objetivo es transferir la metodología de montaje desarrollada por CRUCI, compartir procedimientos y asegurar que las futuras obras mantengan los mismos estándares de calidad y seguridad alcanzados durante la fabricación.
La puerta de entrada al mercado europeo
Para la compañía, esta primera exportación representa mucho más que un envío internacional. Significa la validación de un modelo basado en la innovación, la ingeniería y la mejora continua, y confirma que la industria argentina puede desarrollar productos capaces de competir bajo las normas internacionales más exigentes.
“Estamos muy contentos y orgullosos de lograr entrar en el mercado europeo con productos nacionales certificados bajo normas UNE“, expresaron desde la empresa, que considera este paso como el inicio de nuevas oportunidades comerciales en Europa y un impulso para continuar expandiendo su presencia en mercados internacionales.



























