Eficiencia y velocidad

Excelente experiencia con novillos Limousin a corral. Los números.

A fin de evaluar el desempeño productivo del engorde de novillos Limousin, Cabaña Las Martas realizó, en el feedlot de uno de sus establecimientos, un trabajo técnico de seguimiento de alimentación y engorde, con el apoyo técnico especializado del Ing. Agr. Enrique Paván, del INTA Balcarce, y el asesoramiento profesional del Ing. en Prod. Agrop. Eduardo Figueroa, cuyos resultados fueron altamente satisfactorios, confirmando las cualidades que la raza tiene para producir carne vacuna en forma eficiente y precoz.

Planteo inicial

Se utilizaron terneros Limousin provenientes de 2 campos de cría de Cabaña La Martas. Al inicio del engorde se pesaron todos los animales y se armaron corrales con ejemplares de similar sexo y peso vivo (PV). De los corrales, se seleccionó uno de terneros livianos (Corral 2), uno de terneros de peso intermedio (Corral 4) y otro de terneros pesados (Corral 6). Una vez seleccionados los 3 corrales, se eligieron 15 animales, cuyo peso vivo estuviera más cerca del peso promedio de cada corral.

Sobre los 15 animales seleccionados de cada corral, se determinaron, al inicio y fin del período de evaluación (154 días), el peso vivo (PV), el espesor de grasa dorsal (EGD) y el área de ojo de bife (AOB) por ultrasonografía entre la 12ª y 13ª  costilla del lado izquierdo del animal. Para evaluar estadísticamente las diferencias observadas entre los corrales, se realizó un análisis de variancia, considerando al animal como unidad experimental. A su vez, para evaluar la relación entre las distintas variables, se realizó un análisis de correlación entre ellas.

Diariamente, se registraron las cantidades de los distintos componentes de la ración, cargados al mixer, en cada uno de los 3 momentos de entrega (mañana, tarde y noche) y entregados a cada corral. Con esta información -el número de animales por corral y la estimación de la materia seca (MS) de la ración- se ponderó el consumo diario de MS por animal.

La composición media de la ración durante el período de engorde fue de 57 kg de grano de maíz, 14 kg de heno, 12 kg de expeler de soja, 2 kg de premezcla, 0,1 kg de levaduras y 16 kg de agua, por cada 100 kg de alimento. Se comenzó con una proporción de 41% de heno y 33% de grano de maíz que gradualmente se fue ajustando, hasta alcanzar una proporción de 10% heno y 51% grano de maíz a los 48 días. En tanto, a los 69 días de engorde, la proporción de grano de maíz se incrementó a un 61% (se redujo la incorporación de agua de 20 a 14%). En todo momento el grano de maíz se ofreció entero.

Relaciones peso vivo y área de ojo de bife

Tal como se esperaba, el PV medio de entrada fue menor en el corral 2 que en el 4 y en este que en el 6. Si bien en las distintas fechas en que se pesaron los animales hubo diferencias entre los corrales en ganancia diaria de peso, la ganancia diaria de peso promedio de todo el período de engorde fue similar para los tres corrales (1,2 kg), durante el período de engorde que se estableció en 154 días.

Los animales del corral 2 fueron los más livianos, los del corral 6 los más pesados y los del corral 4 tuvieron un peso final intermedio. El espesor de grasa dorsal (EGD) y el área de ojo de bife (AOB), al inicio del encierre, se correlacionaron positivamente con el PV inicial. Así, el EGD y el AOB promedio del corral 2 fueron los menores; los del corral 6, los mayores, y los del corral 4, intermedios. Sin embargo, en contraposición con lo observado para el PV, las diferencias iniciales entre corrales para EGD y AOB desaparecieron al final del período de engorde, mientras que la tasa de engrasamiento no fue diferente entre los corrales.

La acumulación de EGD no se correlacionó con ninguna de las variables estudiadas. Estos resultados y el hecho de que tampoco hubo correlación entre el PV y el EGD final, a los 154 días, cuando se finalizó el período de engorde, sugerirían que los animales aún se encontraban en etapa de crecimiento. En general, se espera que en la medida que los animales alcanzan su peso adulto las ganancias de peso disminuyan, paulatinamente por una mayor deposición de grasa.

Las ganancias diarias de peso de los novillos de los 3 corrales evaluados se mantuvieron relativamente constantes. En líneas generales, los EGD obtenidos (6 a 8 mm) al finalizar el período experimental son adecuados para obtener una buena calidad de carcasa y carne.

A diferencia de lo ocurrido con el EGD, el incremento del AOB estuvo negativamente correlacionado con el PV inicial, siendo mayor en los animales en el corral 2, que en los corrales 4 y 6, en los que no difirió. El AOB obtenida con animales de 413 kg de PV es muy buena cuando se la compara con promedios obtenidos en otros trabajos, realizados con otras razas: 65 cm2 de AOB en reses de 266 kg  (472 kg de PV); 74,9 a 76,8 cm2, en reses de 287 a 298 kg, y 54,6 a 56,7 cm2 en reses de 242 a 266 kg. En estos últimos trabajos los espesores de grasa fueron mayores: 8 mm, 8,8 a 9,0 mm, y 8,3 a 10 mm, respectivamente. Es decir que los novillos de este trabajo presentaron una mayor área de ojo de bife en relación al peso de la carcasa o peso de faena, y con un menor, pero adecuado, nivel de engrasamiento.

Sobre la base de los resultados, se considera que utilizando la misma ración podría incrementarse el peso de faena del Corral 6 (413 kg de PV) a aproximadamente 450 kg, extendiendo el período de engorde un mes más, sin generar un nivel de engrasamiento excesivo y, posiblemente, sin perder eficiencia. Considerando que no hubo diferencias estadísticas para el espesor de grasa dorsal final, ni para la tasa de engrasamiento entre corrales, para producir animales de 450 kg, con similar nivel de engrasamiento final (terminación), se deberá considerar el PV de los animales al inicio del encierre.

Ganancia de peso, engrasamiento y área de ojo de bife

Si bien la variación de la ganancia de peso se encuentra dentro de un rango aceptable, es interesante observar, dentro de un mismo corral y con animales de similar peso vivo inicial, que 16% de los animales ganaron menos de 167 kg durante los 154 días de engorde, mientras que otro 16% ganó más de 220 kg. Esto sugiere que hay posibilidades de mejorar a través del manejo y genética. Los que menos ganan requerirán 48 días extra de encierre para alcanzar similar aumento de peso de los que más ganan.

La variación en ganancia de peso no estuvo asociada con el nivel de engrasamiento (diferencia de EGD entre el inicio y final del período de engorde), pero si con el incremento del área de ojo de bife. Esto podría indicar, en parte, que los animales que menos peso vivo ganaron habrían tenido un menor potencial de desarrollo muscular. Más allá de los factores genéticos, en esto puede jugar un rol importante lo que suceda con la nutrición del animal en su vida temprana (fetal), o durante los primeros días (meses) de vida.

Si bien el consumo absoluto (kg MS/animal/día) se fue incrementando al transcurrir el período de engorde, el consumo en proporción al PV del animal (%PV) se mantuvo constante, tanto en el corral 4 (2.0 a 2,2%) como en el corral 6 (2.1 a 2,3%) después de un mayor nivel de consumo durante el primer mes (2.6%). Por otro lado, y de acuerdo con la bibliografía, el consumo de los animales encerrados a un menor peso (corral 4) fue menor que el de aquellos encerrados a mayor peso.

En los distintos períodos, siempre el consumo (en % de PV) fue inferior en el corral 4 que en el corral 6. En consecuencia, dado que la ganancia de peso fue similar entre los distintos corrales, la mejor (menor) conversión observada en el corral 4 no solo estaría asociada al menor peso medio de estos animales respecto a los del corral 6, sino a una mayor eficiencia de estos animales. Esto se infiere dado que a un determinado PV, los animales del corral 4 tuvieron la misma ganancia de peso que los del corral 6 con un menor consumo.

Si bien el consumo absoluto (kg MS/animal/día) fue incrementándose al transcurrir el período de engorde, el consumo en proporción al PV del animal (en % de PV) se mantuvo constante tanto en el corral 4 (2,0 a 2,2%) como en el corral 6 (2,1 a 2,3%) después de un mayor nivel de consumo durante el primer mes (2,6%).

Por otro lado, la experiencia realizada confirma datos técnicos consignados en bibliografía existente, con respecto a que el consumo de los animales encerrados, a un menor peso (corral 4) fue menor que el de aquellos encerrados a mayor peso (corral 6), aun si se los compara a un mismo PV. A un mismo peso, el consumo diario de materia seca de los animales del corral 4 fue 0,38 kg menor.

En consecuencia, dado que la ganancia de peso fue similar entre los distintos corrales, la mejor (menor) conversión observada en el corral 4 no solo estaría asociada al menor peso medio de estos animales respecto a los del corral 6, sino a una mayor eficiencia de estos animales, ya que a un determinado PV los animales del corral 4 tuvieron la misma ganancia de peso que los del corral 6, con un menor consumo de alimento.

Finalmente, el propietario del establecimiento seleccionó al azar un animal que fue despostado para determinar su rendimiento. El novillo seleccionado correspondió al Corral 6, su peso de inicio fue de 217 kg y el de fin del engorde de 413 kg; los espesores de grasa dorsal fueron de 2,5 y 7,0 mm, respectivamente, y el área de ojo de bife de 49,6 y 72,2 cm2. Es decir que fue un animal bastante representativo del corral 6. Los datos de faena dieron un rendimiento al gancho de 65,16%.

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