Creció y se instaló

La carne de cerdo tuvo un incremento notable en la preferencia de los argentinos. La calidad creció a la par.

En 2018, cada argentino consumió un total de 115,58 kilos de carne, el segundo mayor volumen de la historia, luego de los 116,67 kilos demandados en 2015.

Entre enero y diciembre del año pasado, el consumo per capita en el país fue de 57,54 kilos de carne vacuna, 42,89 kilos de pollo y 15,15 kilos de cerdo, de acuerdo con datos oficiales.

Y más allá del momento crítico, se espera un año de crecimiento sostenido en las ventas de carne de cerdo. Así lo estimó Alejandro Lamacchia, presidente de la Asociación de Productores Porcinos de la provincia de Buenos Aires. Para el 2025, se estima que los argentinos consumirán 25 kilos de carne de cerdo por año.

Ese crecimiento en el consumo, se dio de la mano de mejoras en los procesos de producción, genética, investigación y manejo. “La gente empezó a comer carne fresca, cuando hace 20 años comía el cerdo solo en fiambre”, apuntó Sebastián Marini, del Inta.

Esto se explica en una mejora de la calidad, y en esa mejora participaron varios actores. Las empresas de genética, las de nutrición que han avanzado muchisimo, y desde el Inta apoyando el proyecto, para mejorar la calidad de la carne.

“Hemos salido a muestrear en diferentes frigorificos de todo el país, trayendo muestras; y analizamos la presencia de un tipo de carne que es perjudicial, las TSE, palidas, blancas y exudativas”, dijo Marini.

“Tomabamos muestras del establecimiento, veníamos al laboratorio para hacer extracciones de ADN y determinar la presencia de un gen responsable de este tipo de carnes. Y vimos que ese gen estaba presente en la mayoría de las carnes de estas características”, siguió.

Se trabajo fuerte sobre este tema, y hoy es una enfermedad que todos los productores conocen, y tienen conciencia; “porque no solo afecta la calidad de la carne, sino que los animales que tienen esta enfermedad, pueden morir en situaciones de stress”.

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