Rosario se prepara para recibir por primera vez el Congreso Nacional de Propiedad Horizontal 2026, un encuentro que reunirá a más de 200 participantes de distintas provincias los próximos jueves 17 y viernes 18 de septiembre, en el Hotel Esplendor Savoy. Administradores de consorcios, abogados, especialistas, empresas proveedoras, dirigentes institucionales y estudiantes formarán parte de dos jornadas pensadas no sólo para analizar los aspectos técnicos de la actividad, sino también los desafíos humanos que atraviesan la vida cotidiana de los edificios.
Para la Cámara de la Propiedad Horizontal de Santa Fe – 2ª Circunscripción, organizadora del evento, la llegada del Congreso a Rosario representa un desafío y, al mismo tiempo, la posibilidad de darle a la ciudad un espacio propio dentro de la agenda nacional del sector.
“Este es el primero que hemos logrado formar como un congreso hecho por administradores y para administradores”, explicó Adolfo Jäger, presidente de la entidad. Según señaló, la Cámara rosarina había participado anteriormente de congresos realizados en otras jurisdicciones, tanto como asistente como formando parte de las exposiciones, pero esta vez tomó el desafío de organizar el encuentro en la ciudad.
De la cuestión técnica a los vínculos cotidianos
Bajo el lema “Conectando conocimientos, experiencia, emociones”, el Congreso tendrá una primera parte enfocada en la cuestión técnico-jurídica de la propiedad horizontal, incluyendo el funcionamiento del consorcio como figura jurídica y las responsabilidades del administrador como representante legal.
Pero el programa también pondrá el foco en cuestiones que muchas veces quedan detrás de los aspectos normativos: las relaciones humanas, la comunicación y la salud mental.
La convocatoria está abierta a administradores, profesionales, estudiantes y otros interesados en la propiedad horizontal. Quienes quieran participar pueden consultar el programa y realizar la inscripción online a través del sitio oficial del Congreso: https://inscripcion.ar/CNPH2026/
“Tenemos en cuenta cuestiones humanas, cuestiones comunicacionales, cuestiones relacionadas con la salud mental”, sostuvo Jäger. Y planteó una problemática cotidiana para quienes administran edificios: “A veces el administrador se termina convirtiendo en una especie de mayordomo 24 horas, 365 días al año”.
En ese sentido, explicó que uno de los desafíos consiste en establecer límites en vínculos que, después de años de convivencia y gestión, pueden dejar de ser estrictamente profesionales. “A veces se hace muy difícil poner un límite, sobre todo cuando después de una cantidad de años que uno va gestionando un consorcio, se produce una relación que se acerca más a la amistad que a la relación administrador-administrado”, señaló.
La convivencia, una de las principales dificultades
Más allá del contexto de aumento de expensas, servicios y costos de mantenimiento, Jäger considera que los problemas centrales de la propiedad horizontal siguen estando vinculados a la convivencia.
“Lo que desde siempre caracterizó la problemática de la propiedad horizontal son las relaciones humanas”, afirmó. Entre las situaciones más frecuentes mencionó los ruidos molestos, el uso de espacios comunes, los horarios y los cambios de destino de las unidades.
Un ejemplo concreto es el de los edificios destinados exclusivamente a viviendas donde algún propietario decide instalar un consultorio o desarrollar una actividad económica. “Todo lo que tenga que ver con las relaciones entre personas es lo que más se ha caracterizado siempre como la dificultad, la piedra en el zapato para la gestión del administrador”, resumió.
Los costos también forman parte del escenario cotidiano, especialmente cuando aparecen gastos imprevistos que deben ser afrontados por los consorcios. En esos casos, las decisiones de las asambleas tienen un papel central para definir prioridades y avanzar con obras y reparaciones.
Seguridad: el aprendizaje que dejó la tragedia de calle Salta 2141
Uno de los paneles estará dedicado a higiene y seguridad, con la participación de una especialista que abordará medidas de prevención dentro de los edificios.
La temática tiene además una fuerte conexión con una experiencia que marcó a Rosario: la tragedia ocurrida en el año 2013, que obligó a revisar distintos aspectos vinculados con la infraestructura y la seguridad de los edificios.
“Fue un golpe muy duro que atravesó a la ciudad en su conjunto”, recordó Jäger. En particular, señaló que el episodio tuvo consecuencias para el sector y llevó a reorganizar determinadas cuestiones relacionadas con la infraestructura de los edificios, entre ellas las vinculadas con la provisión de gas natural.
En el marco del Congreso, además, la Cámara realizará un reconocimiento a la Asociación de Bomberos Voluntarios de Rosario por su trayectoria y especialmente por su participación durante aquel episodio.
Un encuentro federal con representantes de distintas provincias
El Congreso tendrá además un marcado perfil federal. Ya confirmaron su participación representantes de Paraná, Tucumán, Bahía Blanca, Córdoba, Capital Federal, Mar del Plata, La Plata, Pilar, Mendoza, Río Cuarto y Corrientes, entre otras jurisdicciones.
Para Jäger, el intercambio resulta especialmente valioso porque permite poner en común experiencias de distintas ciudades frente a problemas que, en muchos casos, se repiten en todo el país.
“Más allá de que el eje central de la propiedad horizontal es uno solo, que va de la mano con costos y relaciones humanas, también es cierto que todos tenemos intención de nutrirnos con lo que ocurre en otras jurisdicciones”, explicó.
La convocatoria, además, no está limitada a administradores o profesionales. Está abierta a socios de la Cámara y público en general, pero también despertó interés entre estudiantes de las carreras vinculadas con la administración de consorcios, corretaje inmobiliario y tasación.
La propuesta apunta justamente a que quienes se están formando puedan sumar a los contenidos académicos la experiencia de quienes trabajan diariamente en la actividad.
El objetivo de fondo: avanzar hacia la colegiación
Detrás del Congreso aparece también uno de los principales objetivos institucionales de la Cámara: avanzar hacia la creación de un colegio profesional de administradores de consorcios en la provincia de Santa Fe.
Jäger confirmó que existe un proyecto de ley presentado en la Legislatura provincial y sostuvo que la colegiación es una de las herramientas necesarias para darle un marco profesional a la actividad.
“La importancia que tiene que la Legislatura y los diputados en general comprendan la necesidad de que esta actividad sea colegiada”, remarcó.
Según explicó, el objetivo no es solamente establecer mecanismos de control sobre los administradores, sino también brindar mayores garantías a quienes viven, trabajan o tienen intereses dentro de edificios de propiedad horizontal. “Hay muchísima gente que necesita que la figura del administrador sea respetada, pero que también pueda ser fiscalizada de cerca, controlada”, afirmó.
En esa línea, planteó la posibilidad de contar con un tribunal de disciplina que pueda intervenir ante incumplimientos y establecer sanciones, incluso con la posibilidad de suspender o cancelar una matrícula cuando corresponda.
Un congreso con historia familiar
Para Jäger, el encuentro tiene además un significado personal. La Cámara que preside fue fundada en 1988, a partir de la antigua Delegación Rosario de la Cámara Argentina de la Propiedad Horizontal. Y en esa historia participaron también su abuelo y su padre.
“Escuché hablar de Propiedad Horizontal desde que nací. Tengo esa cultura incorporada, y lo hago con mucha pasión”, contó.
Jäger lleva diez años al frente de la Cámara, con mandatos que se renuevan cada dos años. Además de la presidencia también ocupó otros cargos dentro de la institución.
Por eso, la posibilidad de concretar el primer Congreso Nacional en Rosario aparece para él como mucho más que un evento institucional. “Estar ya en los tramos finales de conseguir que nuestra actividad logre la colegiación, sería la frutilla del postre, un logro colectivo”, expresó.
Con conferencias, paneles, espacios de intercambio, networking y una exposición comercial, el encuentro buscará así poner en diálogo las distintas dimensiones de una actividad que atraviesa a una parte importante de la población. Rosario será durante dos días el punto de encuentro de administradores y especialistas de todo el país, con una agenda que combinará normativa, gestión, seguridad, convivencia y, sobre todo, las relaciones entre las personas que comparten un mismo edificio.



























