Rosarinos rumbo a la costa: cambian los peajes en rutas 2 y 11, así será el nuevo sistema

La Provincia de Buenos Aires avanza con un esquema de cobro automático que elimina las cabinas tradicionales. Prometen viajes más ágiles y seguros en los corredores más usados por rosarinos que van al mar

El viaje hacia la Costa Atlántica empieza a cambiar. En las rutas 2 y 11, dos de los principales accesos a los destinos turísticos bonaerenses, se pondrá en marcha un nuevo sistema de peajes que dejará atrás las clásicas cabinas. La iniciativa, impulsada por la empresa estatal Aubasa, apunta a modernizar la circulación y reducir las demoras que cada verano complican a miles de conductores.

El modelo elegido es el denominado “free flow” o flujo libre, una tecnología que permite circular sin detenerse para pagar. Las barreras físicas desaparecen y son reemplazadas por pórticos inteligentes instalados sobre la traza, capaces de identificar cada vehículo en movimiento.

Cómo funcionará el nuevo esquema

El sistema combina cámaras de alta definición y sensores láser que detectan el paso de los autos. Por un lado, reconocen el dispositivo TelePASE adherido al parabrisas y realizan el cobro automático. Por otro, registran la patente para gestionar el pago en caso de que el usuario no esté adherido.

Quienes ya tengan TelePASE no deberán hacer ningún trámite adicional, ya que el sistema está integrado a la red nacional. En cambio, quienes no lo utilicen deberán abonar el peaje de forma digital dentro del plazo establecido; de lo contrario, podrán recibir penalizaciones.

Dónde y cuándo se implementa

La transformación será progresiva. El inicio de las obras está previsto en los próximos días y el sistema comenzaría a operar en el tercer trimestre de 2026.

En una primera etapa, además de las rutas 2 y 11, el esquema alcanzará puntos estratégicos como:

  • La ruta provincial 6, entre San Vicente y General Las Heras
  • Sectores de la Autopista Buenos Aires–La Plata
  • El acceso a la Ciudad por Dock Sud

En algunos casos se adaptarán estaciones existentes y, en otros, se construirán nuevos puntos de control totalmente automatizados.

Menos filas, más seguridad

El principal cambio será visible en momentos críticos: ya no habrá filas ni detenciones obligatorias, lo que permitirá mantener una velocidad constante. Esto no solo reduce los tiempos de viaje, sino que también mejora la seguridad vial.

Al eliminar frenadas bruscas y acumulaciones de vehículos, disminuyen los riesgos de choques, especialmente en zonas históricamente congestionadas como Samborombón o Maipú. Además, el flujo continuo contribuye a una conducción más eficiente.

El beneficio no es solo operativo. La reducción de frenadas y aceleraciones impacta directamente en el consumo de combustible, lo que a su vez disminuye las emisiones contaminantes. Estudios internacionales estiman que este tipo de sistemas puede recortar entre un 20% y un 40% las emisiones de dióxido de carbono en corredores con alto tránsito.

Con este cambio, los viajes desde Rosario hacia destinos como Mar del Plata, Pinamar o Villa Gesell suman un nuevo capítulo: menos espera, más fluidez y una experiencia de manejo más previsible en rutas clave del turismo argentino.

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