La reactivación de la infraestructura vial mediante capitales privados comienza a tomar forma y Santa Fe aparece entre las provincias que tendrán un papel central en la nueva etapa de concesiones impulsada por el Gobierno nacional.
El plan contempla la licitación de alrededor de 9.000 kilómetros de rutas nacionales bajo el esquema de la Red Federal de Concesiones, con el objetivo de financiar obras de mantenimiento y mejoras mediante inversión privada y sistemas de peaje. La iniciativa busca revertir el deterioro acumulado de la red vial nacional, luego de años de escasa inversión y de un prolongado parate de la obra pública.
Para Santa Fe, la novedad es especialmente relevante porque varios de los corredores incluidos en las próximas etapas de concesión atraviesan zonas estratégicas para la producción agroindustrial y la logística exportadora.
Entre los tramos que entrarán en licitación figuran la autopista Rosario-Córdoba (Ruta Nacional 9), la Ruta Nacional 19 y la Ruta Nacional 34, además de otros corredores que conectan la provincia con el norte argentino y los puertos del Gran Rosario. En total, la segunda licitación de la Etapa III abarcará cerca de 3.920 kilómetros de rutas nacionales.
Corredores clave para la producción
La inclusión de la Ruta 34 aparece como uno de los puntos más relevantes para la economía santafesina. Se trata de uno de los principales corredores de transporte de granos, insumos y producción industrial entre el norte del país y el complejo portuario del Gran Rosario.
También la Ruta 19 tiene una importancia estratégica por conectar los polos productivos de Santa Fe y Córdoba, mientras que la autopista Rosario-Córdoba constituye uno de los ejes logísticos más transitados de la Argentina para el transporte de cargas y el comercio interprovincial.
Desde el sector privado vienen reclamando desde hace años mejoras en estos corredores debido al incremento del tránsito pesado y al deterioro de la infraestructura, especialmente en los accesos vinculados al sistema portuario santafesino.
Un modelo basado en inversión privada
La estrategia oficial apunta a reemplazar la inversión estatal directa por un sistema de concesiones que permita financiar obras mediante la participación de empresas privadas.
La primera etapa del programa ya comenzó a ejecutarse sobre corredores que incluyen el Puente Rosario-Victoria y otras rutas de la región, donde se iniciaron tareas de rehabilitación, bacheo y reconstrucción de calzadas.
En paralelo, el Gobierno nacional habilitó a Santa Fe y otras ocho provincias a asumir la gestión y concesión de rutas nacionales ubicadas dentro de sus territorios, una medida que abre la puerta a nuevos esquemas de administración y financiamiento de la infraestructura vial. Las concesiones podrán extenderse hasta 30 años y los recursos obtenidos deberán destinarse exclusivamente al mantenimiento y mejora de los corredores.
El desafío de la competitividad
Para la provincia de Santa Fe, donde se concentra buena parte de las exportaciones agroindustriales del país, la mejora de las rutas representa un factor clave para reducir costos logísticos y ganar competitividad.
La expectativa oficial es que el nuevo esquema permita acelerar obras largamente postergadas en corredores fundamentales para la producción, el comercio y el transporte de cargas, en momentos en que la infraestructura vial vuelve a ubicarse en el centro del debate sobre el desarrollo económico del interior productivo argentino.





























