Por las restricciones a las importaciones, sube el precio del café: “Habrá faltantes”

Al regreso a una actividad gastronómica plena se vio la contracara de las restricciones para comprar insumos al exterior

El complicado panorama en materia de importaciones empezó a afectar a los comerciantes de café, que ven la llegada de la temporada de invierno con un stock de productos resentido. Esto se debe a que se trata de un insumo 100% de cosecha extranjera. “La producción está complicada por las limitaciones para importar, tenemos muchas restricciones para hacer pagos al exterior”, aseguró a este medio Gabriel Lancellotti, socio gerente de La Fazenda.

“El primer trimestre del 2022, después de 2 años de pandemia, fue positivo para la parte gastronómica que estuvo tan complicada por el contexto. Hoy los consumos están volviendo al nivel prepandemia”, agregó el empresario. Luego, mostró preocupación por la situación que atraviesan las importaciones: “Nos hace estar alerta pensando en la temporada alta de invierno”.

Lancelotti comentó que a partir de este año se incrementaron las restricciones y por eso “se tornó complicada” la adquisición del café. “Viene la época de mayor consumo y tenemos problemas para traer la materia prima que es 100% del exterior”, arremetió.

En esta línea, manifestó que “habrá faltantes y ocurrirá con productos finales”, aunque deslizó que el café tostado tiene más frenos para ingresar que el crudo. Las máquinas de café también son difíciles de conseguir.

Para el socio gerente de la empresa, este camino lleva a “una inevitable suba de precios” y reveló que la Cámara Argentina del Café mantiene un diálogo con el Banco Central de la República Argentina para intentar solucionar el tema, pero aún no se llegó a buen puerto.

Por otro lado, La Fazenda también ofrece líneas de té y mate en saquitos y, a pesar de no ser un producto 100% importado, también sufre fuertes subas.

De todas formas, Lancelotti destacó que durante las restricciones sanitarias su firma pudo amoldarse y lanzar su línea de cápsulas compatibles con Nespresso, debido a que el consumo se volcó más a los hogares que a los locales gastronómicos. “Estos dos años subió comercialmente el consumo domiciliario porque la gente no estaba en la oficina”, retrató.

Por último, el empresario fue contundente con su mirada sobre la problemática: “No soy optimista con lo que queda del año, va a ser complicado en importaciones”. 

REDACCIÓN ON24

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