De Rosario al mundo: DeepAgro se alió con un gigante brasileño de maquinaria agrícola

La agtech rosarina acordó con Jacto incorporar de fábrica su sistema de detección de malezas mediante inteligencia artificial en pulverizadoras. El proyecto comenzará en Brasil y apunta luego a expandirse a otros mercados.

Una empresa tecnológica vinculada al ecosistema agroindustrial de Rosario logró dar un nuevo salto internacional: DeepAgro acordó con Jacto, uno de los principales fabricantes brasileños de maquinaria agrícola, incorporar su tecnología de inteligencia artificial directamente de fábrica en las pulverizadoras de la compañía.

El acuerdo representa un paso relevante para la agtech rosarina, que desarrolló un sistema capaz de identificar malezas en tiempo real y activar únicamente los picos de pulverización ubicados sobre ellas. La tecnología permite reducir el uso de herbicidas y convertir una pulverizadora convencional en un equipo de aplicación selectiva.

La alianza comenzará a implementarse en Brasil, uno de los grandes mercados agrícolas del mundo, y contempla la posibilidad de llevar posteriormente la solución a otros países. El acuerdo fue anunciado por ambas compañías como parte de una estrategia para profundizar la incorporación de inteligencia artificial y agricultura de precisión en la maquinaria agrícola.

Una tecnología desarrollada en el ecosistema agroindustrial santafesino

DeepAgro nació como una startup enfocada en resolver uno de los problemas centrales de la agricultura extensiva: el uso de agroquímicos sobre superficies donde no necesariamente existe maleza.

Su sistema, denominado SprAI, utiliza cámaras y algoritmos de deep learning para analizar el lote en tiempo real. Cuando identifica una maleza, envía la señal correspondiente para activar el pico de pulverización. De esta manera, en lugar de aplicar herbicida sobre toda la superficie, el producto se concentra allí donde es necesario.

La Cancillería argentina identifica a DeepAgro como una empresa de AgTech, inteligencia artificial e Internet de las Cosas, con sede en Rosario, presencia internacional en Brasil, Estados Unidos y Uruguay y una dotación de 55 personas en su ficha de empresa.

La compañía informa actualmente más de 100 clientes activos y más de un millón de hectáreas aplicadas con su tecnología. También señala un ahorro promedio del 73% en herbicidas, aunque el porcentaje puede variar de acuerdo con la cantidad y distribución de malezas en cada lote.

El salto de retrofit a tecnología incorporada de fábrica

Hasta ahora, uno de los principales modelos de negocio de DeepAgro consistía en instalar su sistema sobre pulverizadoras existentes, una modalidad conocida como retrofit.

El acuerdo con Jacto supone un cambio de escala: la tecnología pasará a integrarse directamente en los equipos nuevos del fabricante brasileño.

Esto no solo amplía el mercado potencial de la compañía rosarina, sino que también puede acelerar la adopción de la pulverización selectiva entre productores y contratistas.

Jacto cuenta con más de siete décadas de trayectoria en la fabricación de maquinaria agrícola y tiene una fuerte presencia en Brasil. El convenio con DeepAgro permitirá combinar esa escala industrial con una tecnología desarrollada por una agtech argentina especializada en visión artificial y detección de malezas.

De Santa Fe hacia los principales mercados agrícolas

El caso de DeepAgro vuelve a poner en escena una característica particular del ecosistema productivo santafesino: la posibilidad de desarrollar tecnología para el agro en la misma región donde se concentra buena parte de la producción, la industria de maquinaria y los servicios vinculados al campo.

La compañía ya tiene presencia en Argentina, Brasil, Uruguay y Estados Unidos, y su tecnología fue desarrollada para operar directamente sobre la maquinaria agrícola y procesar imágenes en tiempo real.

La expansión hacia Brasil adquiere especial relevancia por la escala de su agricultura y por el peso que tiene ese país en el mercado mundial de soja.

De hecho, DeepAgro ya había informado que Amaggi, uno de los mayores productores de soja del mundo, validó su tecnología sobre 22.000 hectáreas y registró un ahorro promedio del 71%, antes de ampliar la implementación de SprAI en Brasil.

El nuevo acuerdo con Jacto lleva esa experiencia un paso más allá: una tecnología desarrollada por una empresa vinculada al ecosistema de Rosario deja de ser solamente un complemento para maquinaria existente y empieza a formar parte de equipos fabricados por uno de los grandes jugadores internacionales del sector.

Para el ecosistema tecnológico y agroindustrial de Santa Fe, el movimiento representa además una señal concreta del potencial de las soluciones de inteligencia artificial desarrolladas localmente para convertirse en productos exportables y escalar a mercados agrícolas de gran dimensión.

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