Los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 comenzaron a transitar su etapa decisiva y, además de convertirse en uno de los principales acontecimientos deportivos de la historia de la provincia, también representan un importante movimiento económico para Santa Fe.
Rosario, Santa Fe y Rafaela funcionan como sedes de una competencia que reúne a más de 4.000 atletas de 15 países, distribuidos en 43 deportes y 60 disciplinas. La dimensión del evento se traduce también en obras, contratación de servicios, alojamiento, gastronomía, transporte, comercio y una mayor circulación de visitantes durante los 15 días de competencia.
Un estudio de Vector Regional Consultores estimó que los Juegos generarán US$ 233,8 millones de gasto adicional en la economía provincial. La cifra surge de sumar unos US$ 90 millones destinados a infraestructura y otros US$ 143,8 millones de consumo asociado al evento.
A partir de ese gasto, el estudio calcula un impacto de US$ 425,6 millones en producción y ventas, mientras que los ingresos adicionales para la economía provincial alcanzarían unos US$ 185 millones. Esto equivaldría al 6,4% del Producto Bruto Geográfico mensual de Santa Fe, según la metodología utilizada por la consultora.
El informe también estima que alrededor de 25.000 puestos de trabajo estarán vinculados directa o indirectamente con el evento, equivalentes al 2,7% del empleo de los aglomerados Gran Rosario y Gran Santa Fe.
Rosario: el principal polo de inversión y actividad
Rosario es la principal sede de los Juegos y concentra una parte importante de la infraestructura construida para el acontecimiento.
Un estudio realizado por el diputado provincial Joaquín Blanco junto al equipo económico de La Usina Social proyectó para la ciudad un impacto superior a $137.000 millones, equivalente al 0,8% de todo lo facturado por el sector privado rosarino durante 2025.
El principal componente corresponde a la construcción y sus proveedores. Según ese trabajo, las obras vinculadas con los Juegos generarían un aumento del Valor Bruto de Producción de $122.690,6 millones, con una demanda potencial de 14.818 puestos de trabajo.
Entre las principales obras se encuentran el Centro Acuático Provincial, el Invencible Arena Rosario, el Microestadio del Parque Independencia, la cubierta para básquet 3×3 y la Villa Deportiva Rosario, además de intervenciones en clubes de la ciudad.
Pero el movimiento no queda limitado a la construcción.
Las contrataciones realizadas para alojamiento y alimentación de delegaciones, equipos técnicos, jueces y organización alcanzan $4.500 millones para hoteles de tres estrellas o superiores y $2.997 millones para alimentación.
Considerando el impacto sobre esos sectores y sus proveedores, el estudio calcula un aumento del Valor Bruto de Producción de $15.167,1 millones y una demanda potencial de otros 1.732 puestos de trabajo en hotelería y gastronomía.
A esto se suma el movimiento generado por visitantes y espectadores. El Gobierno provincial señaló que se espera que más de 30.000 personas recorran diariamente Rosario, incluyendo deportistas, integrantes de las delegaciones, familiares, dirigentes y periodistas.
Santa Fe: turismo, infraestructura y un impacto superior a US$ 60 millones
La capital provincial también concentra una parte significativa del movimiento económico.
Un informe del Centro de Estudios DEMOS estimó que los Juegos generarán en Santa Fe capital un impacto económico superior a US$ 63,7 millones, considerando los efectos directos, indirectos e inducidos.
De ese total, más de US$ 40 millones corresponden a infraestructura, mientras que el gasto turístico directo proyectado ronda los US$ 3,9 millones.
Ese último componente contempla el dinero movilizado por atletas, delegaciones, turistas y excursionistas en actividades como alojamiento, gastronomía, comercio y otros servicios.
La capital provincial también incorpora infraestructura que permanecerá una vez finalizada la competencia. Entre las principales obras se encuentran el nuevo microestadio cubierto, la renovación de la pista de atletismo del Centro de Alto Rendimiento Deportivo y el Centro de Tiro Deportivo en Recreo.
Otro de los proyectos de mayor impacto es la Villa Suramericana, que cuenta con 346 viviendas. Durante los Juegos alojará a las delegaciones y posteriormente será reconvertida en soluciones habitacionales para familias santafesinas.
Rafaela: obras, empleo y un nuevo polo deportivo
Rafaela completa el mapa de las tres ciudades sede y concentra buena parte de las inversiones destinadas a generar un nuevo polo deportivo en el oeste provincial.
La ciudad recibió obras para el Estadio Multipropósito del Distrito Joven, el velódromo cubierto y las pistas de BMX y skate, además de intervenciones urbanas complementarias.
Antes del comienzo de los Juegos, el Gobierno provincial informó que entre 500 y 600 personas trabajaban en Rafaela en las distintas obras vinculadas con el evento. A nivel provincial, el programa de infraestructura generó más de 2.000 puestos de trabajo directos.
El impacto para Rafaela no se limita a las obras. La llegada de delegaciones, equipos técnicos, visitantes y espectadores genera demanda adicional sobre hoteles, restaurantes, comercios, transporte y servicios, al tiempo que las nuevas instalaciones amplían la capacidad de la ciudad para recibir competencias y eventos de escala nacional e internacional.
La propia Provincia plantea que el beneficio puede extenderse a localidades cercanas, debido al movimiento de visitantes y a la circulación regional que genera una competencia de estas características.
Una inversión que busca trascender los 15 días
Uno de los principales argumentos económicos detrás de los Juegos es que una parte importante del gasto no desaparece cuando finaliza la competencia.
Los US$ 90 millones de inversión en infraestructura quedan como capacidad instalada para las tres ciudades y pueden utilizarse para futuros eventos deportivos, culturales y empresariales.
En Rosario, Santa Fe y Rafaela, las obras construidas o renovadas buscan precisamente ampliar la capacidad de cada ciudad para organizar nuevos acontecimientos.
A esto se suma el efecto de posicionamiento turístico. Los Juegos reúnen delegaciones de 15 países y colocan a la provincia durante dos semanas en la agenda deportiva regional, con competencias, Fan Fest y actividades abiertas al público.
El número que sintetiza el impacto
Con metodologías diferentes pero complementarias, las estimaciones disponibles permiten dimensionar el tamaño económico del evento.
Para toda la provincia, Vector Regional calcula US$ 233,8 millones de gasto adicional, que se traducirían en US$ 425,6 millones de producción y ventas y unos US$ 185 millones de ingresos adicionales para la economía santafesina.
En paralelo, las estimaciones específicas muestran la escala que puede alcanzar el fenómeno en cada sede: más de $137.000 millones de impacto estimado en Rosario y más de US$ 63,7 millones en Santa Fe capital, mientras Rafaela suma el impacto de las obras, el empleo y el flujo de delegaciones y visitantes.
Las cifras no deben sumarse entre sí porque corresponden a estudios con metodologías y alcances diferentes. Pero sí permiten observar una misma tendencia: los Juegos Suramericanos funcionan como un evento deportivo, pero también como un programa extraordinario de inversión, consumo, empleo y generación de infraestructura para la provincia.
El desafío para Santa Fe será ahora convertir ese movimiento excepcional en actividad económica permanente: aprovechar las nuevas instalaciones, atraer nuevos eventos y conseguir que la llegada de visitantes se traduzca en mayor actividad para hoteles, restaurantes, comercios y prestadores de servicios durante los próximos años.


























