En el marco del Santa Fe Business Forum, un encuentro clave que reúne a cientos de inversores y empresas orientadas al comercio exterior, la agenda de los biocombustibles tomó un protagonismo central. Durante el panel titulado “La defensa del biodiésel argentino en la Unión Europea”, el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y del Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), Gustavo Idígoras, lanzó un firme pedido al Poder Legislativo para destrabar el marco regulatorio del sector.
Idígoras instó a las comisiones del Senado de la Nación a acelerar los tiempos políticos y emitir dictamen sobre el proyecto de ley impulsado por el Ejecutivo. “Es clave, estratégico y prioritario que en el Senado salga el dictamen a favor del proyecto de ley que propicia el Gobierno, con los ajustes que sean necesarios, pero que exista una ley y el año que viene ya nos encuentre con un corte obligatorio del 10% como mínimo y donde la oferta y la demanda sean las reglas de juego”, enfatizó el dirigente patronal.
Capacidad ociosa en el corazón productivo
El reclamo cobra especial relevancia al analizar el mapa productivo nacional. Santa Fe se posiciona como el principal polo de procesamiento de soja a nivel global, pero atraviesa un escenario de fuerte parálisis productiva en el rubro energético. Según detalló el titular de CIARA-CEC, la provincia es “la gran capital del biodiésel de soja, no solo de Argentina, sino del mundo”, aunque advirtió con preocupación que en la actualidad únicamente se está utilizando un 15% de la capacidad instalada en las plantas locales.
Para el sector agroindustrial, el impulso a la normativa no solo responde a un reclamo corporativo, sino a una visión de mercado tendiente a impactar en la macroeconomía y en el bolsillo de los usuarios. “Al que hay que beneficiar es al consumidor de diésel; es un tema estratégico para el presente, pero también para el futuro de toda la industria y particularmente de Santa Fe”, concluyó Idígoras.
























