La histórica esquina de Balcarce y Montevideo, frente a los Tribunales Provinciales de Rosario, está próxima a recuperar uno de sus espacios más representativos. Allí, donde durante décadas funcionó el recordado Bar Plaza (ex Cafetal), abrirá sus puertas Juzgado Café (@juzgadocafe), una nueva cafetería que apuesta por rescatar la identidad del tradicional bar de abogados y jueces que marcó la vida cotidiana del mundo judicial rosarino.
La inauguración está prevista para septiembre, luego de una profunda intervención que no busca reemplazar la historia del lugar, sino ponerla nuevamente en valor. El proyecto mantiene el espíritu de la confitería clásica que abrió sus puertas en la década del 60, preservando gran parte de sus elementos originales y adaptándolos a una propuesta contemporánea.
“Estamos en proceso de remodelación. Vamos a usar los muebles originales de los 60. Es un momento bisagra para la esquina de Tribunales; la idea es darle vida a lo que ya estuvo tanto tiempo perdido en el tiempo. Es un proyecto hermoso“, contó una de las socias del emprendimiento.
La restauración avanza respetando detalles del antiguo café. Las mesas originales ya fueron lijadas y barnizadas, los detalles de bronce recuperaron su brillo tras ser pulidos, las sillas fueron retapizadas y la barra debió reconstruirse replicando exactamente la madera original. Al mismo tiempo, la cocina se está realizando completamente nueva para adecuarla a las necesidades actuales del funcionamiento gastronómico.
“Las mesas ya fueron lijadas y barnizadas, los detalles en bronce pulidos, las sillas retapizadas, la barra se tuvo que recrear igual con la misma madera. La cocina la estamos haciendo nueva. Abrimos en un mes aproximadamente“, explicó la socia.
Un café con historia
La esquina de Balcarce y Montevideo forma parte del ADN del centro judicial rosarino. Durante décadas fue uno de los puntos de encuentro más característicos para abogados, jueces, empleados judiciales, escribanos y clientes que transitaban diariamente los Tribunales Provinciales.
Allí funcionó originalmente Cafetal, que con el tiempo pasó a llamarse Bar Plaza, considerado por varias generaciones como el café más tradicional de la zona de Tribunales. No era solamente un lugar para tomar un café: era el espacio donde se esperaban audiencias, se repasaban expedientes, se cerraban acuerdos y se mantenían reuniones informales entre profesionales.
Como ocurrió con otros bares históricos de Rosario vinculados a determinados ámbitos —como El Cairo para periodistas y escritores—, el Bar Plaza se transformó en un verdadero símbolo del universo judicial. Muchas historias profesionales comenzaron o terminaron alrededor de sus mesas de madera.
Recuperar un ícono
Con esa carga simbólica como punto de partida, Juzgado Café busca recuperar el valor patrimonial del lugar sin perder su esencia. Incluso su presentación resume el espíritu del proyecto con una frase que combina historia y humor:
“Desde 1960 hasta hoy, una cafetería clásica de Rosario donde el único juzgado soy yo”.
La propuesta no pretende empezar desde cero, sino continuar una historia que durante años formó parte del paisaje cotidiano de Tribunales, devolviendo actividad a una esquina que permaneció cerrada y que volverá a convertirse en un punto de encuentro para quienes trabajan en la zona y para todos los rosarinos que valoran los cafés con identidad e historia.

























