El Parlamento Europeo rechazó los cambios propuestos por la Comisión Europea al Reglamento 807, que buscaban considerar a la soja como una materia prima de alto riesgo de cambios indirectos en el uso del suelo (ILUC, por sus siglas en inglés). La decisión representa un fuerte respaldo a la posición que venían sosteniendo Argentina, el sector privado y la Cancillería nacional, y permite preservar el acceso del biodiésel de soja al mercado europeo.
Con esta votación, la Comisión Europea deberá reformular el texto del reglamento y adecuarlo a los lineamientos fijados por el Parlamento, que coinciden con los argumentos técnicos presentados por la cadena agroindustrial argentina y el Gobierno nacional.
La resolución despeja uno de los principales riesgos que enfrentaban las exportaciones argentinas de biodiésel elaborado a partir de soja hacia la Unión Europea, uno de los mercados más relevantes para este producto.
“Es una gran noticia. Una exitosa gestión público-privada de Argentina”, afirmó Gustavo Idígoras, presidente de la cámara que nuclea a la industria aceitera y exportadora, al destacar el trabajo conjunto entre el sector privado y la Cancillería para defender la sustentabilidad de la producción argentina.
A partir de ahora, Argentina trabajará junto con la Comisión Europea en la redacción de un nuevo texto que refleje la realidad de la superficie sembrada con soja en el país y los criterios de sustentabilidad aplicados a su producción, con el objetivo de garantizar un marco regulatorio compatible con el comercio bilateral y las exigencias ambientales europeas.



























