Hace casi dos décadas, un grupo de productores agropecuarios buscaba una solución para reducir su dependencia del gasoil. Lo que comenzó como una respuesta a los altos costos y los problemas de abastecimiento terminó convirtiéndose en una industria que hoy abastece de energía a recitales, festivales, espectáculos deportivos y que ya proyecta producir combustible sustentable para aviones.
Para Juan Leguizamón, socio de Live Energy, Santa Fe reúne todas las condiciones para transformarse en una potencia mundial del sector. “Tenemos capacidad instalada, tecnología y materia prima. Santa Fe puede convertirse en la Arabia Saudita de los biocombustibles”, sostiene en una entrevista con AgroFy News.
Del campo a una industria de alto valor agregado
El origen del proyecto se remonta a 2007 con la creación de Rosario Bioenergy, una iniciativa impulsada por productores agropecuarios que buscaban fabricar su propio biodiésel para abastecer la maquinaria agrícola.
Con el paso de los años, aquella experiencia evolucionó hasta conformar un grupo empresario integrado por distintas unidades de negocio dedicadas a la producción de energías renovables, entre ellas Live Energy y Essencial Energy.
La materia prima continúa siendo el agro. El aceite de soja representa el principal insumo para la elaboración de biodiésel, permitiendo agregar valor a una de las cadenas productivas más importantes de Argentina.
Según explica Leguizamón, el país cuenta con una ventaja competitiva difícil de igualar: una poderosa industria aceitera capaz de transformar el aceite de soja en un combustible renovable con trazabilidad certificada desde su origen.
Al mismo tiempo, el grupo viene desarrollando biocombustibles de segunda generación a partir de aceites vegetales usados, grasas provenientes de frigoríficos y residuos de la industria alimenticia, fortaleciendo el concepto de economía circular y reduciendo la dependencia exclusiva de la soja.
Energía para recitales y grandes eventos
La producción de biodiésel encontró un nuevo mercado cuando nació Live Energy, empresa creada para abastecer con energía renovable a espectáculos masivos.
Lo que comenzó suministrando combustible para grupos electrógenos terminó convirtiéndose en un servicio integral de generación eléctrica mediante biodiésel.
Actualmente, la empresa alimenta con combustibles renovables recitales, festivales y eventos deportivos de gran escala.
Entre los casos más destacados figuran la gira “Futtura” de Tini Stoessel, el festival Lollapalooza Argentina y el encuentro que disputaron Los Pumas frente a los All Blacks en Córdoba.
Solo durante la gira de la cantante argentina se utilizaron cerca de 50.000 litros de biodiésel para abastecer los grupos electrógenos encargados de alimentar sonido, iluminación y pantallas.
Según la empresa, este sistema permite reducir alrededor del 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero respecto de los combustibles fósiles tradicionales.
El próximo objetivo: producir combustible para aviones
La expansión del negocio no se detiene en los eventos masivos. El holding avanza en el desarrollo de Santa Fe Bio, una planta destinada a fabricar Sustainable Aviation Fuel (SAF), conocido como biojet, un combustible renovable para la aviación que comenzaría a producir entre fines de 2027 y comienzos de 2028.
El proyecto cuenta con participación de YPF y representa una de las inversiones más importantes del sector en materia de transición energética. Paralelamente, la empresa también prevé incorporar biocombustibles para abastecer al Barco Ciudad de Rosario, ampliando su presencia en el transporte.
El desafío pasa por las políticas públicas
Para Leguizamón, el crecimiento de la industria dependerá no solo de las inversiones privadas sino también de un marco regulatorio que incentive un mayor uso de los biocombustibles.
Considera que la legislación vigente permitió consolidar una red de pymes y cooperativas dedicadas al sector, aunque entiende que es momento de avanzar hacia mezclas superiores de biodiésel en los combustibles que se comercializan en el país.
En ese sentido, afirma que existen estudios suficientes que demuestran que una mayor participación del biodiésel no genera inconvenientes en los motores modernos.
También sostiene que resulta necesario recuperar la confianza de muchos productores agropecuarios, quienes años atrás tuvieron malas experiencias con combustibles elaborados sin los estándares de calidad actuales.
Como ejemplo de una política pública exitosa menciona el modelo implementado por Córdoba, donde el Estado provincial impulsa el uso de biocombustibles en espectáculos deportivos y culturales mediante acuerdos con el sector privado.
Para el empresario, Santa Fe cuenta incluso con mejores condiciones productivas para liderar ese proceso. “Tenemos más capacidad instalada, excelentes plantas industriales y conocimiento técnico. Si logramos acompañarlo con políticas adecuadas, Santa Fe tiene todo para convertirse en un referente mundial de los biocombustibles”, concluye.
























